
La avícola Tres Arroyos agravó su crisis tras suspender por tiempo indeterminado las actividades de su planta industrial ubicada en Capitán Sarmiento. Unas 900 personas quedaron sin garantías sobre su continuidad laboral en la provincia de Buenos Aires.
El parate se originó tras el corte del suministro eléctrico por falta de pago, ocurrido la semana pasada. Los trabajadores temen un cierre definitivo, ya que denunciaron el retiro de maquinarias y pertenencias del directorio del recinto.
Simultáneamente, la crisis golpeó a Entre Ríos, donde la firma despachó más de cien nuevos telegramas de despido en la planta de Concepción del Uruguay. Esta drástica medida se suma a las 270 cesantías que ya se habían concretado previamente.
Julio Chamorro, líder del Sindicato de la Alimentación local, advirtió que gran parte de la comisión directiva también fue despedida. “Suponemos que va a ser otro ciclo de 270 o algo así”, lamentó el dirigente sobre la difícil situación.
Deuda millonaria y dudas sobre la crisis de Granja Tres Arroyos
Granja Tres Arroyos es la empresa avícola más grande del país, pero actualmente arrastra un pasivo de 350 millones de dólares. Esta crisis financiera ya provocó el cierre de la planta de Tristán Suárez y suspensiones totales en Pilar.
La situación también impactó en la provincia de Córdoba, donde la planta de Río Cuarto sufrió una inactividad de un mes. La “parada programada” original de dos semanas se duplicó, afectando directamente a los 350 trabajadores cordobeses.
La compañía justificó la debacle en los brotes de gripe aviar que cerraron las exportaciones, pero existen otras versiones. Analistas apuntan a la apertura de importaciones, mientras el sindicato sospecha de una maniobra para licuar pasivos antes de una quiebra.
“La crisis es genuina, pero los competidores pasaron por lo mismo y están bien“, cuestionó Chamorro. El gremialista recordó que el sector avícola entrerriano atraviesa un auge con millonarias inversiones por parte de otras firmas de la región.
La respuesta política ante la emergencia
Frente a la inminente pérdida masiva de fuentes de trabajo, gobernadores de tres provincias buscaron articular un plan de rescate. Axel Kicillof, Rogelio Frigerio y el cordobés Martín Llaryora se reunieron para evaluar herramientas de asistencia y contención.
Los mandatarios provinciales avanzaron en estrategias conjuntas ante lo que definieron como una marcada ausencia del Estado nacional. Buscan delinear opciones financieras y fiscales para intentar sostener la producción y a las miles de familias afectadas.
Sin embargo, los gremios de la Alimentación y Molineros alertaron que la reactivación productiva no depende exclusivamente de la ayuda estatal. Advirtieron que el futuro está atado a que los accionistas reestructuren la deuda o consigan inversores privados.
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