
En el árido sur de Arizona, el agua es uno de los recursos más escasos. Y allí ocurre una batalla poco habitual contra la rana toro americana, una especie que se ha convertido en una verdadera amenaza para los ecosistemas acuáticos del suroeste.
El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS, por sus siglas en inglés) mantiene un proyecto de control a gran escala destinado a eliminar estos anfibios invasores y favorecer la recuperación de especies nativas, especialmente la culebra de liga del norte de México (Thamnophis eques megalops).
La historia de la rana toro (Rana catesbeiana) comenzó, en Arizona, en 1926, cuando fue introducida por el Departamento de Caza estatal. Desde entonces se ha establecido en distintos ambientes, como arroyos de corriente lenta, manantiales, estanques, ciénagas y depósitos de agua utilizados para el ganado, explica un artículo del USFWS.
Añade que parte del éxito de esta propagación es la enorme capacidad que tienen las hembras para producir hasta unos 20.000 huevos de una sola vez. Además, los ejemplares tienen una dieta agresiva que les permite alimentarse de otras especies y competir con ellas por alimento y espacio. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) incluye a la rana toro entre las 100 especies exóticas invasoras consideradas de mayor impacto.
Cuáles son las amenazas para la culebra
Debido, entre otras causas, a la acción depredadora de la rana toro, la culebra fue incluida en la lista de especies amenazadas y en el Programa de Conservación Multiespecies del Bajo Río Colorado (LCR-MSCP). La iniciativa nació en 2005 para minimizar y mitigar los impactos que el suministro de agua y la generación de energía a lo largo del bajo río Colorado puedan tener sobre la fauna y la flora acuáticas.

El USFWS explica que “a principios del siglo XXI, los biólogos creían que la culebra se había extinguido en la llanura aluvial del bajo río Colorado y, por eso, no la incluyeron entre las especies a conservar por el Programa”. En 2014, la subespecie fue redescubierta en su hábitat histórico del lago Beal, en el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Havasu.
Para entonces, desde los años 90, existía un amplio programa de control de las ranas toro sobre unas 10.230 millas cuadradas. Allí, biólogos e investigadores de organismos estatales y federales, universidades y ONG procedieron a la captura de ejemplares. El principal objetivo: impedir su reproducción.
Las ranas toro se habían convertido en una amenaza para las culebras. En el San Bernardino National Wildlife Refuge (Arizona), los investigadores comprobaron el declive de la población de culebras hasta casi la extinción en 1999. Entonces, identificaron a la rana toro como principal depredador responsable de la situación.
El USFWS afirma que la rana toro fue la principal causa del colapso de la culebra en el refugio de San Bernardino, porque se alimentan, especialmente, de los ejemplares jóvenes y porque compiten con las culebras por alimento.
Más allá de este episodio, el USFWS atribuye la baja de la población de la culebra a la presencia de especies invasoras, como la rana toro, la pérdida de hábitat, las alteraciones del agua y la reducción de sus presas.
—



