El Ejército de Estados Unidos corre contra reloj para vacunar a miles de reclutas antes de que caduquen las dosis

El Ejército de Estados Unidos volvió a exigir la vacuna contra la gripe para los nuevos reclutas y ahora enfrenta una carrera contra el tiempo. Las dosis disponibles en los centros de entrenamiento básico vencerán el 30 de junio y el próximo lote no llegará hasta finales de agosto o incluso septiembre, justo cuando un brote de influenza afecta a una importante base militar de Texas.

La decisión de restablecer la vacunación obligatoria llegó pocos días después de que las Fuerzas Armadas dejaran sin efecto una suspensión de casi dos meses impulsada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Aunque el requisito volvió a entrar en vigor, las autoridades sanitarias militares cuentan con una ventana muy reducida para inmunizar a los nuevos reclutas antes del vencimiento de las vacunas actuales, según informó The Guardian.

El problema adquiere mayor relevancia por la situación en la Base Aérea de Lackland, en San Antonio, donde un brote de gripe enfermó al menos a 275 personas y provocó la hospitalización de cuatro. Además, un recluta, Keon McDaniel, murió este mes después de sufrir una emergencia médica. Las autoridades aún investigan si su fallecimiento guarda relación con el brote.

Los especialistas explican que la disponibilidad de vacunas contra la gripe responde a un calendario de fabricación que resulta difícil de modificar. Toti Sánchez, exsubdirector de la división de vigilancia sanitaria de la Agencia de Salud de la Defensa de Estados Unidos, señaló que históricamente las primeras dosis de cada temporada llegan a finales de agosto o principios de septiembre. También consideró poco probable que las autoridades autoricen el uso de vacunas después de su fecha de vencimiento, según informó The Guardian.

El restablecimiento del mandato no tomó por sorpresa a los responsables militares. Según distintos informes, los altos mandos trabajaban desde hacía semanas para recuperar la obligatoriedad de la vacuna, incluso antes de que el brote registrado en Lackland alcanzara las cifras actuales.

La decisión dejará sin efecto una suspensión de casi dos meses impulsada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Foto: AP Photo/Jacquelyn Martin.

Se había eliminado la vacuna obligatoria

Cuando Hegseth eliminó el mandato a finales de abril, aclaró que cada rama militar podía solicitar excepciones. Ese mecanismo permitió finalmente reactivar la vacunación para los nuevos reclutas. Además, el Ejército planea exigir la inmunización al personal destinado en el extranjero, a trabajadores sanitarios, servicios de emergencia, empleados de guarderías, personal penitenciario y soldados que participen en grandes ejercicios militares.

Tras la eliminación temporal del requisito, la cobertura de vacunación cayó hasta el 40 %, un nivel similar al registrado en la población general. Sin embargo, los expertos sostienen que el entrenamiento militar presenta condiciones muy diferentes. Caitlin Rivers, investigadora del Centro Johns Hopkins para la Seguridad Sanitaria y exepidemióloga civil del Ejército, explicó que los centros de formación constituyen uno de los entornos con mayor riesgo para la propagación de enfermedades infecciosas.

Cómo es el ambiente en los centros de entrenamiento

Los reclutas viven en espacios compartidos, afrontan un intenso esfuerzo físico, soportan altos niveles de estrés y descansan pocas horas. Además, muchos tienen entre 18 y 20 años y todavía no desarrollaron inmunidad frente a numerosas variantes del virus de la gripe.

El Ejército de Estados Unidos volvió a exigir la vacuna contra la gripe. Foto de archivo.

Cada semana llegan alrededor de 700 nuevos reclutas a Lackland, el único centro de entrenamiento básico de la Fuerza Aérea. Ante la inminente falta de vacunas, las autoridades estudian reforzar otras medidas preventivas, como dividir a los reclutas en grupos más pequeños para las comidas y las duchas, intensificar la higiene de manos y utilizar mascarillas cuando resulte posible.

Sánchez lamentó que el Ejército haya abandonado temporalmente una política de vacunación vigente desde 1945 y afirmó que el futuro podría pasar por vacunas de ARN mensajero. “Podríamos tener una plataforma de producción basada en tecnología de ARNm que nos permitiría tener una vacuna antigripal actualizada en uno o dos meses en lugar de cinco o seis meses”, agregó

fuente: CLARIN

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