
En julio, el promedio móvil interanual retrocedió a 46,3 kilos por habitante, marcando el peor registro en más de dos décadas. Hay una baja en la faena nacional.
El consumo interno de carne vacuna en Argentina continúa en un marcado retroceso. Si bien los precios mostraron una estabilización en los mostradores luego de los aumentos del primer trimestre, esta pausa en la inflación no fue suficiente para reactivar el nivel de compras de los consumidores.
Según el último informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el abastecimiento del mercado interno se contrajo un 12% interanual durante los primeros siete meses de 2026.
Esto impactó directamente en el plato de los argentinos: en julio, el promedio móvil cayó a 46,3 kilos por habitante por año. Se trata de un descenso del 9,4% frente a julio del año anterior (una pérdida de 4,8 kilos), perforando los mínimos históricos de las últimas dos décadas.
Menor faena y retención de vientres
La contracción del consumo coincide con un escenario de menor disponibilidad de hacienda. Durante los primeros siete meses del año, la industria frigorífica procesó 7,09 millones de cabezas, un 9,8% menos que en el mismo período del año anterior.
De acuerdo al relevamiento de CICCRA, esta menor actividad responde a una transición en el ciclo ganadero. Tras años de liquidación, el sector comenzó una etapa de retención de hembras, lo que achica la disponibilidad inmediata en los mercados pero busca reconstruir las existencias a mediano plazo.
En ese marco, la participación de las hembras dentro de la faena total bajó al 44,3% en julio. Entre enero y julio, la contracción en el nivel de faena repercutió en una caída productiva del 6,8% (1,689 millones de toneladas de res con hueso), aunque el impacto fue levemente amortiguado por un mayor peso promedio por animal en los ganchos.
Las exportaciones de carne vacuna siguen ganando terreno
En claro contraste con la retracción que sufre el consumo local, los envíos al exterior mantienen una tendencia alcista. Los datos del informe señalan que entre enero y julio las exportaciones sumaron 487.200 toneladas, lo que representa un alza interanual del 8,8%.
El sector exportador logró absorber una porción creciente de la faena nacional. China lideró los envíos en volumen, mientras que Estados Unidos fue el destino de mayor expansión tras la extensión de su cuota de ingreso. En junio, las ventas externas generaron más de u$s427 millones.
De esta manera, el mercado bovino atraviesa una etapa de transición profunda: la menor faena y la retención de vientres limitan la oferta disponible, al tiempo que el sector exportador mantiene una demanda firme sostenida por mejores precios internacionales.
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