Científicos de Stanford crearon un hidrogel alimentado por energía solar que extrae la humedad del aire para producir agua potable en climas extremos

Según Naciones Unidas, casi una cuarta parte de la población mundial carece de acceso al agua potable y a los servicios básicos de saneamiento. Y aunque el problema suele asociarse únicamente con la pobreza, en Estados Unidos más de medio millón de hogares lo sufren diariamente.

En este contexto, un avance tecnológico revolucionario podría convertirse en una solución totalmente innovadora para el país del norte y para todos los países con pobreza extrema y ausencia de agua potable..

Según informa la Universidad de Stanford, investigadores del MIT obtuvieron un hidrogel alimentado por energía solar capaz de producir agua incluso en algunos de los lugares más secos del mundo. La idea es bastante simple y consiste en capturar la humedad del aire, con materiales muy absorbentes, para liberarla en forma líquida gracias al calor del sol.

El concepto, admiten en el MIT, no es nuevo, pero hasta ahora existía un obstáculo importante: los materiales se degradaban demasiado rápido para ser útiles a gran escala. Un estudio causa optimismo al respecto.

¿En qué consiste el hidrogel para producir agua potable?

Para solucionar ese problema, los investigadores desarrollaron un hidrogel, un material esponjoso compuesto por polímeros absorbentes y sales higroscópicas. Utilizaron cloruro de litio, una sal con gran capacidad para atraer el agua, y poliacrilamida, un polímero empleado en productos absorbentes como los pañales de los bebés.

El hidrogel puede captar humedad del aire. Foto: Andrew Brodhead, Stanford.

Durante la noche, el hidrogel absorbe vapor de agua del aire y cuando sale el sol, el calor libera esa humedad en forma de vapor, que luego se condensa y se convierte en agua potable.

Un sistema similar ya había sido probado anteriormente en el desierto de Atacama, en Chile, uno de los lugares más secos del planeta. Allí, un gel logró captar agua incluso bajo condiciones extremas. El problema surgió después porque el material comenzaba a degradarse tras apenas 30 ciclos de uso.

La investigación del MIT resolvería el problema. Tras cuatro años de experimentos, los científicos descubrieron que el deterioro no se debía al hidrogel, sino al contacto con superficies metálicas usadas para conducir el calor del sol.

Los investigadores de la Universidad de Stanford, tras varios años, logran un sistema para generar agua potable por energía solar. Foto: iStock.

Los metales liberan iones que generaban radicales químicos capaces de destruir lentamente las cadenas del polímero. La solución resultó sorprendentemente sencilla y consistió en aplicar un revestimiento anticorrosivo.

El cambio transformó el rendimiento. Según los investigadores, el hidrogel pudo mantenerse estable durante más de ocho meses y resistir más de 190 ciclos de captura y liberación de agua. Es decir, seis veces más que el sistema anterior.

El prototipo puede generar hasta dos litros diarios de agua usando un panel de tamaño similar a una toalla de baño. El objetivo de los investigadores es alcanzar cinco litros al día, una cantidad suficiente para cubrir necesidades en situaciones de emergencia o en comunidades aisladas.

Un primer gel fue probado en el desierto de Atacama, Chile, hace unos años. La nueva investigación resuelve varios de aquellos problemas. Foto: Unsplash. Desierto de Atacama.

A pesar de que todavía queda bastante por investigar, el avance marca un punto de inflexión en la carrera por desarrollar tecnologías capaces de enfrentar la crisis global del agua. La posibilidad de “beber agua del cielo” ya no parece una fantasía futurista, sino una alternativa científicamente plausible.

fuente: CLARIN

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