
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó nuevamente en el centro de la escena tras conocerse detalles de un viaje familiar a Bariloche realizado el 20 de junio de 2024. El traslado, junto a su esposa Bettina Angeletti y sus dos hijos, se realizó en un vuelo de Aerolíneas Argentinas que tuvo un costo superior a $1,7 millones.
Durante su estadía, la familia se alojó en el exclusivo Llao Llao Hotel & Resort Golf-Spa, uno de los complejos más lujosos del país. Allí ocuparon habitaciones Studio Lago Moreno de Lujo y permanecieron cinco noches, con un nivel de consumo que incluyó servicios premium, excursiones y hasta peluquería dentro del hotel.
El establecimiento emitió una factura por $4,9 millones por el alojamiento, mientras que los gastos en comidas y actividades superaron los $2,4 millones. En total, la escapada alcanzó los $9,1 millones, una cifra que generó interrogantes dado que, en ese momento, Adorni percibía un salario inferior a los tres millones de pesos mensuales.

Desde su entorno aseguran que todos los gastos fueron abonados de su bolsillo. Sin embargo, versiones alternativas indican que tanto el hotel como otros consumos fueron cancelados con un retraso de hasta tres meses y desde una cuenta bancaria, lo que dejó trazabilidad de los pagos pero alimentó sospechas sobre las condiciones en que se concretaron.
El caso se suma a otros antecedentes que ya están bajo la lupa judicial, como viajes a Aruba y Punta del Este, realizados mientras el funcionario adquiría propiedades. La acumulación de episodios pone presión sobre el Gobierno de Javier Milei, que enfrenta cuestionamientos tanto en el plano político como institucional.
Dentro del oficialismo, el tema genera incomodidad. Aunque públicamente se respalda al jefe de Gabinete, en privado surgen críticas sobre el impacto del escándalo en la imagen presidencial y en la agenda de gestión, que aparece opacada por la polémica. Mientras tanto, la controversia sigue escalando en los medios y en la Justicia. Lejos de disiparse, el caso Adorni se consolida como uno de los focos de desgaste más persistentes para el Gobierno, en un contexto económico y político cada vez más complejo.
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