
Una joven identificada como Maria Eduarda Rodrigues de Freitas falleció en Limeira, Brasil, luego de precipitarse desde aproximadamente 40 metros de altura mientras participaba de una actividad de salto extremo. De acuerdo con la información difundida, el sistema de seguridad no habría sido correctamente asegurado antes de que fuera lanzada al vacío.

Tras el hecho, dos de los instructores involucrados intentaron huir internándose en una zona boscosa cercana, aunque finalmente fueron localizados y detenidos por la policía con apoyo de helicópteros. En total, seis personas quedaron arrestadas en el marco de la investigación, mientras que la empresa organizadora eliminó sus perfiles en redes sociales poco después del episodio.
El accidente ocurrió en la conocida “Ponte do Esqueleto”, un puente abandonado que no cuenta con regulación oficial, pero que es frecuentado por aficionados a este tipo de prácticas. El caso generó conmoción y volvió a poner el foco sobre las condiciones de seguridad en actividades extremas desarrolladas fuera de ámbitos regulados.



