
Las grandes estrellas del tenis amenazan con plantarse en Roland Garros en protesta por el reparto de premios, una queja que ganó mucha fuerza en las últimas semanas y que puede estallar en el segundo Gran Slam de la temporada, que se jugará desde el próximo domingo sobre el polvo de ladrillo de Bois de Boulogne. La primera muestra de descontento se hará sentir este viernes, durante el Media Day, la tradicional jornada en la que los mejores jugadores “atienden” a los medios de comunicación de todo el mundo. Según el diario francés L’Équipe, los tenistas se pusieron de acuerdo para limitar a quince minutos sus conferencias de prensa y no conceder ninguna entrevista mano a mano, una forma de mostrar su determinación frente a los organizadores del torneo.
La Federación Francesa de Tenis (FFT), que organiza el Major parisino, señaló en un comunicado que lamenta la iniciativa de los jugadores, “que penaliza a todas las partes involucradas en el torneo: los medios, los radiodifusores, el personal de la federación y toda la comunidad del tenis que sigue con entusiasmo cada edición de Roland Garros“.
Además, ratificó que seguirá manteniendo un diálogo abierto y que propuso una reunión con los jugadores y sus representantes, que se realizaría el mismo viernes, para tratar de limar asperezas y llegar a un acuerdo que evite el boicot.
“La FFT está lista para sostener conversaciones directas y cromeonstructivas sobre cuestiones de gobernanza, con el objetivo de dar a los jugadores un papel mayor en la toma de decisiones, contribuir a la protección social de los jugadores y hacer evolucionar la distribución de los ingresos”, señaló.

Y destacó: “Más allá del dinero de premios, un torneo de Grand Slam como Roland Garros ofrece a los jugadores una exposición excepcional, generando ingresos indirectos a través de patrocinios, alianzas, exhibiciones y pagos por participación. Este año la Federación Francesa de Tenis también optó por destinar una parte significativa de estos aumentos a los jugadores eliminados en las primeras rondas del cuadro principal y de las rondas de clasificación, con incrementos de más del 11%, con el fin de apoyar mejor a quienes dependen en mayor medida de las ganancias del torneo para financiar su temporada”.
Esos 15 minutos que los jugadores planean dedicarles a los medios de comunicación en la previa del arranque del torneo tienen un significado simbólico: es el porcentaje aproximado de sus ganancias que el “grande” francés destinará para recompensar a los tenistas por sus actuaciones en cancha.
Luego del anuncio de la bolsa de premios para la edición 2026 -un total récord de 61,7 millones de euros, que implica un incremento de 9,5 por ciento respecto a 2025-, el enojo y la decepción de los jugadores, que vienen reclamando por este tema hace años, llegó a un punto límite. Es que ese incremento significa que el porcentaje de los ingresos que irán a las manos de los verdaderos protagonistas del espectáculo será de un 14,9 por ciento, una cifra menor al 15,5 del 2024. Y muy por debajo del 22 por ciento que los tenistas solicitaron a los torneos de Grand Slams para quedar a la par de los eventos ATP y la WTA de categoría 1000.
Roland Garros -que generaría en este 2026 cerca de 400 millones de euros- es uno de los Grand Slams que menos destina a los premios en dinero. Porque el Abierto de Australia aumentó este año la compensación en un 16% y el US Open del año pasado lo subió a un 20%. La expectativa está puesta en el anuncio inminente de Wimbledon, que el año pasado también fue muy criticado por otorgarles a los tenistas un 13 por ciento de los 470 millones de euros que generó en el año previo.
Thank god was worried sinner and Alcaraz were going broke
— Chris (@CHeissenbuttel) April 16, 2026
La idea de una “revolución”, que se venía gestando desde hacía un año, cobró más fuerza luego de que el Major francés comunicara los números de sus premios en dinero para esta temporada, a fines de abril. Y en los primeros días de mayo llegó la primera reacción: una carta oficial firmada por veinte nombres de peso -entre ellos Jannik Sinner y Aryna Sabalenka, números uno de los rankings mundiales-, que dejó clara la posición de los jugadores al respecto y se centró en tres demandas. La principal, el problema del dinero.
En las jornadas siguientes no fueron pocos los tenistas que se animaron a hablar de un boicot total a los Grand Slams. “El show lo ponemos nosotros. Sin nosotros no habría torneo, no habría entretenimiento. Sin dudas, nos merecemos que se nos pague en un mayor porcentaje. Creo que en algún momento, quizás, boicotearemos los Grand Slams, sí. Es la única manera que tenemos de luchar por nuestros derechos”, afirmó Sabalenka. Palabras más, palabras menos, Sinner, Djokovic, Swiatek, Gauff, Paolini y muchos otros opinaron lo mismo.
La chance de una acción que generara un impacto grande y desafiara el status quo del tenis mundial quedó flotando en el aire. Y ahora, a días del arranque de Roland Garros, los jugadores están listos para un primer gran golpe.
Con información de agencias.
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