
Las violentas ráfagas que azotaron el centro de Córdoba durante el jueves provocaron el vuelco total de algunos lotes de maíz que estaban listos para ser cosechados. El temporal se suma al fuerte atraso que arrastra la recolección del cereal en la zona núcleo, donde casi la mitad del maíz tardío continúa en pie por las condiciones climáticas.
La cosecha de maíz tardío sumó un nuevo obstáculo en el centro del país. A las demoras provocadas por un invierno inusualmente húmedo, se agregaron las intensas ráfagas de viento que afectaron a varias provincias durante la jornada del último jueves y que, en algunos sectores de Córdoba, superaron los 100 kilómetros por hora, provocando importantes pérdidas en lotes que estaban próximos a ser levantados.
Uno caso testigo de los más representativos ocurrió en la zona de Capilla de los Remedios, donde un lote de maíz sembrado el 10 de diciembre quedó completamente tendido sobre el suelo luego del temporal (foto principal).
«No sé cómo trillar eso», describió el productor afectado, quien aseguró que el fenómeno hizo «desastres por la zona».
Según relató, no se trata de un caso aislado. «Hay otro lote de unas 100 hectáreas igual que el mío, todo en el suelo», comentó, mientras ahora la principal preocupación pasa por encontrar la forma de cosechar el cultivo sin incrementar las pérdidas.
Entre las alternativas que comenzaron a circular entre productores y contratistas de un grupo de whatsapp que el productor integra, apareció la posibilidad de cosechar en sentido contrario al vuelco del cultivo y adaptar la cosechadora con un molinete provisto de brazos para intentar levantar las plantas. «Me dijeron que lo cosechan en contra y al maicero le ponen un molinete con unos brazos. Voy a tener que probar de esa forma», señaló.
El productor explicó además que el maíz ya estaba prácticamente listo para ingresar con la cosechadora. «Habíamos medido la humedad recientemente y estaba en 16%, no bajaba», indicó.
El fenómeno golpeó fuerte a varias provincias
La magnitud del fenómeno quedó reflejada en los registros de estaciones meteorológicas provinciales, que reportaron ráfagas de hasta 101 kilómetros por hora en el centro de Córdoba apenas pasado el mediodía. El temporal también provocó voladuras de techos y daños en distintas localidades de ésta provincia, pero también Tucumán y Entre Ríos. En la zona de Rafaela, Santa Fe, se registraron lluvias, granizo y ráfagas cercanas a los 75 km/h.
Un problema que se suma al atraso de la cosecha
El temporal llega en un momento especialmente delicado para el maíz tardío de la zona núcleo. De acuerdo con el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), todavía resta cosechar el 47% del maíz tardío, equivalente a unas 150.000 hectáreas, debido a que durante todo julio las condiciones climáticas impidieron avanzar con las tareas.
El organismo advirtió que el exceso de humedad comienza a generar preocupación creciente entre los productores. Desde la zona de Alvear, técnicos consultados por la entidad señalaron que «hoy nuestra gran preocupación pasa por la cosecha del maíz tardío. Ya estamos viendo lotes de sorgo brotados. Nadie quiere ir a ver cómo están los maíces. Nos da realmente miedo».
En este contexto, los lotes derribados por el viento representan un nuevo desafío operativo y económico. Además de las pérdidas potenciales por espigas en contacto con el suelo, los productores deberán redefinir la estrategia de cosecha, posiblemente con menores velocidades de trabajo, adaptaciones en los cabezales y mayores costos.
Con el cereal ya en condiciones de ser recolectado y una ventana climática que sigue siendo ajustada, el tiempo seco aparece ahora como un factor clave para evitar que el problema continúe agravándose.




