
El grupo surcoreano se presentó por primera vez en Argentina con un show impactante en el Hipódromo de San Isidro. Camisetas, muñecos, objetos luminosos y códigos propios marcaron una noche de euforia que tendrá su segunda fecha este martes.
El lunes por la tarde, mucho antes de que Stray Kids apareciera sobre el escenario, el Hipódromo de San Isidro ya era un universo paralelo. Niños y adolescentes —muchos acompañados por sus familias— esperaban desde temprano con camisetas inspiradas en KARMA, peluches de la colección SKZOO y los infaltables lightsticks que iluminan cada recital de K-pop.
La primera de las dos fechas argentinas de STRAYCITY confirmó que el fenómeno global también tiene raíces locales. Los fans corrieron más de 600 metros para llegar a la valla y no se movieron hasta el final de la noche.
Un show preciso y explosivo
El recital comenzó a las 21.10 con Topline y se extendió por una hora y 35 minutos. Coreografías milimétricas, pantallas gigantes, láseres, fuego y bailarines acompañaron a los ocho integrantes, que quedaron impactados por la energía argentina.
“¡Qué locura!”, repitieron varias veces en español, sorprendidos por los cánticos y la intensidad del público. Incluso se colaron clásicos locales como el “olé, olé, olé” y el “¡Mucha ropa!” cuando uno de los músicos comentó el calor que sentía.
Ecosistema propio
Más allá del escenario, Stray Kids logró instalar sus códigos en San Isidro: camisetas de un equipo ficticio, peluches que representan a cada integrante y canciones cantadas en coreano por miles de chicos argentinos. Una comunidad que se reconoce y se expande, mezclando cultura coreana con expresiones locales.
Lo que viene
El fenómeno tendrá su segunda fecha este martes en el Hipódromo y se proyecta aún más grande con la llegada de BTS en octubre al Estadio Único de La Plata, donde ofrecerán tres recitales.




