
La conmoción tras el fallecimiento de Dolly Parton, ocurrido el pasado 25 de agosto de 2026 a sus 80 años tras una batalla secreta contra el cáncer, ha dado paso a un agresivo conflicto legal y familiar por el control de su herencia.
A message from the family of Dolly Parton. pic.twitter.com/9DNRgRx0uH
— Dolly Parton (@DollyParton) August 25, 2026
Bryan Seaver, sobrino de la leyenda del country y encargado de custodiar sus bienes durante más de dos décadas, fue removido de forma abrupta de su cargo como jefe de seguridad, en un movimiento que encendió la tensión entre los herederos directos de la cantante y los administradores corporativos de su patrimonio.
Una expulsión fulminante en las propiedades de Nashville
Según confirmaron notificaciones oficiales obtenidas por medios estadounidenses, Seaver y su empresa de seguridad recibieron el aviso de despido el pasado miércoles 16 de septiembre. La orden, emitida por los ejecutores del fideicomiso DP Dean Trust -entidad que administra los activos comerciales e inmuebles de la artista-, exigió la interrupción inmediata de sus servicios en todas las locaciones oficiales.
De manera simultánea a la entrega del documento, un nuevo contingente de guardias privados asumió la custodia de la residencia principal de Parton en Nashville (Tennessee), así como de su museo oficial, su propiedad en el centro de la ciudad y los almacenes donde se resguardan sus bienes personales y profesionales.
A pesar de haber sido privado de sus funciones de protección, el documento legal precisa que Seaver mantendrá intacto su interés personal como beneficiario en el fideicomiso de su tía.
Acusaciones de “mala fe” y disputas por el legado
Tras ser desplazado, Seaver rompió el silencio e identificó directamente al mánager de toda la vida de Parton, Danny Nozell, y a la entidad financiera Pinnacle Bank como los responsables de impulsar esta reorganización repentina. A través de un comunicado emitido junto a su equipo, el exjefe de seguridad calificó la medida como “inesperada e inexplicable”.
“Seguimos firmemente decididos a cumplir la última voluntad de Dolly de proteger a su familia, y nos negamos a ser intimidados por aquellos cuyas acciones creemos que se llevan a cabo de mala fe y con la intención de lucrarse a costa de la vida de alguien que dio tanto”, afirmó Seaver.
Seaver guardaba un vínculo de profunda confianza con la artista: su padre, Larry Seaver, había sido el jefe de seguridad de Parton antes que él, y el propio Bryan había recorrido los escenarios junto a su tía desde la década de 1980. De hecho, fue el propio Bryan a quien la artista encargó grabar y difundir el video oficial que anunció su muerte al mundo el mismo 25 de agosto.
Proyectos millonarios y un patrimonio en juego
El despido se produce en un contexto de intensa reestructuración comercial tras el deceso de la cantante. Mientras la familia expresa su preocupación por la dirección de los bienes, la administración ejecutiva encabezada por Nozell ya se encuentra coordinando una serie de megaproyectos póstumos que incluyen un espectáculo con un avatar digital de Dolly Parton, una película biográfica, un documental musical y dos series de televisión.
Por el momento, los representantes del fideicomiso y de la gerencia corporativa no han emitido comentarios adicionales respecto a las causas operativas que justificaron el reemplazo de la guardia familiar. Mientras tanto, las autoridades locales de Tennessee continúan los preparativos para homenajear a la artista renombrando el Aeropuerto Internacional de Nashville en su honor, en medio de una batalla legal que apenas comienza.
—



