
A un mes del femicidio de Agostina Vega, el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, se refirió al vínculo que mantenía Claudio Barrelier con la administración municipal y aseguró que se tomaron decisiones inmediatas tras conocerse su situación. En diálogo con El Doce, calificó como “injustificable” que el acusado haya ingresado y permanecido dentro del municipio. “Tomamos conocimiento el día de la detención” y “pedimos la separación del cargo”, sostuvo.
El jefe municipal explicó que, al revisar antecedentes laborales, detectaron inconsistencias en los registros de Barrelier durante una detención previa de 20 días. A raíz de eso, confirmó la salida de tres funcionarios vinculados al área donde se desempeñaba el acusado y fue tajante al afirmar: “No van a volver a trabajar”. Según indicó, el informe mensual no reflejaba ninguna anomalía pese a esa ausencia.
Passerini también apuntó contra viejas estructuras de poder dentro de la Municipalidad y vinculó parte de los problemas actuales con gestiones anteriores. “Voy a terminar con toda la mugre que hay en la Municipalidad”, lanzó con dureza, al remarcar el proceso de depuración interna que lleva adelante. En ese sentido, agregó: “119 funcionarios ya han sido exonerados” y cuestionó: “Da vergüenza y da asco ver que tienen autos importados y viven en barrios cerrados. Han robado siendo funcionarios de la Municipalidad”.

En otro tramo de la entrevista, el intendente hizo foco en los controles sobre la noche cordobesa y las habilitaciones comerciales. Anunció que revisarán más de 7.000 permisos y adelantó la creación de una unidad especial para auditar todo el sistema en un plazo de 90 días. Además, respaldó al titular del Ente de Fiscalización y Control, Ezequiel Hormaeche, y reveló amenazas sufridas durante operativos.



