
Un nuevo conflicto geopolítico coloca a la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) de Neuquén en el centro de la escena. La controversia surge por un convenio estratégico firmado con la empresa china Huawei para el despliegue de una red de fibra óptica, lo que derivó en advertencias informales de la Embajada de Estados Unidos.
Presiones diplomáticas
El agregado de Asuntos Económicos de la Embajada, Andrew Dilts, envió mensajes a un gerente de CALF advirtiendo que la política estadounidense podría restringir o revocar visados a directivos vinculados con Huawei. El embajador Peter Lamelas definió el tema como una cuestión de seguridad nacional para EE.UU., especialmente por el desarrollo en la zona de Vaca Muerta, considerada estratégica.
Contexto chino en Neuquén
La tensión se da en una provincia donde China ya mantiene presencia estratégica: en Bajada del Agrio funciona una estación de observación espacial administrada por el gigante asiático, objeto de debates sobre soberanía y uso dual de la tecnología.
Respuesta de CALF
El presidente de la cooperativa, Marcelo Severini, presentó un reclamo ante la Cancillería argentina y rechazó las comunicaciones informales. “Compramos tecnología para brindar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias”, expresó en un comunicado.
El consejero Carlos Quintriqueo denunció hostigamiento contra Severini y la diputada del MPN Cielubi Obreque presentó un proyecto de repudio en la Legislatura provincial.
El gobernador Rolando Figueroa respaldó públicamente a la cooperativa, que se convirtió en epicentro de un conflicto que trasciende lo local y expone la rivalidad global entre Estados Unidos y China en territorio argentino.




