
A ocho años del crimen que conmocionó al país, Nahir Galarza brindó una extensa entrevista exclusiva desde la Unidad Penal N° 6 de Paraná, en la provincia de Entre Ríos, donde cumple su condena a prisión perpetua. En un mano a mano con Nati Jota y Paulo Kablan para el canal de streaming OLGA, la joven de 27 años repasó los detalles de su situación actual, analizó críticamente el vínculo que mantenía con la víctima y dejó declaraciones contundentes sobre el rol de la Justicia y el personaje mediático construido a su alrededor.
“Lo que puedo dejar en claro es que soy responsable de quitarle la vida a una persona. Eso lo entiendo hoy“, sentenció Galarza de manera taxativa, remarcando que el peso de ese acto la acompaña diariamente. “Todos los días me levanto sabiendo que estoy acá por eso. Soy consciente. Acá hay una sola víctima, que es Fernando, obviamente“, agregó.
Nahir Galarza explicó además que nunca planeo de manera calculadora el crimen. “Me hago cargo, pero no fue intencional. Yo no fui pensando en… o sea, no salí de mi casa con la idea de matar“, explicó al ser consultada por aquel 29 de diciembre de 2017.
Aseguró además que no la pasa bien en la cárcel. “Últimamente, estos últimos meses me he sentido muy desanimada porque yo digo: me gusta la carrera que estoy haciendo (Psicología Social), pero a la vez sé que no voy a ejercer, entonces no me sirve para nada“.
En ese sentido, la condenada definió su relación con Fernando Pastorizzo como “tóxica” y con dinámicas de violencia cruzada, aunque aclaró que en el momento del crimen no eran una pareja estable. “Me arrepiento de no haberme alejado o de haber seguido en una relación que me hacía muy mal, o al menos a los dos nos hacía mal. Me gusta aclarar que no éramos novios“, puntualizó, señalando además que con el correr de los años y el acompañamiento psicológico en prisión logró comprender la gravedad de aquellas conductas que en su adolescencia normalizaba.
Duras críticas al fallo judicial y al “personaje” mediático
Otro de los puntos importantes de la entrevista radicó en los duros cuestionamientos de Galarza hacia la magnitud de la pena impuesta por los tribunales entrerrianos. Para la joven, la reclusión perpetua respondió más a una presión del entorno mediático que a un análisis técnico y equitativo en comparación con otras causas penales. “Siento que me dieron una condena ejemplar, quisieron dar una condena ejemplar. He visto muchos casos parecidos o iguales al mío acá dentro y no son condenadas a perpetua… creo que la condena fue más que nada mediática o social“, argumentó.

A su vez, manifestó un profundo rechazo al perfil público que se instaló en los medios y la sociedad y que dio pie a producciones cinematográficas y documentales recientes, alegando que se distorsionó por completo su identidad real. “A mí lo que me llama mucho la atención del afuera es que me hayan creado un personaje como que soy una asesina serial que me cruzo en la calle y voy a salir a matar a alguien. Yo no soy ese tipo de persona“, expresó.
Hacia el cierre del reportaje, al ser indagada sobre cómo proyecta su futuro o de qué manera desearía ser percibida socialmente de cara a los próximos años de reclusión, Galarza eligió el anonimato definitivo como única respuesta. “Preferiría que no me recuerden. No entiendo por qué se llama ‘Caso Nahir Galarza’ y no se llama ‘Caso Fernando Pastorizzo’, que sería lo normal“, concluyó.



