Murió luego de estar preso 76 años y salvarse ocho veces de la pena de muerte

Un recluso de Connecticut, considerado durante años el preso más anciano de Estados Unidos, murió a los 101 años, tras pasar más de siete décadas entre rejas por un asesinato que siempre dijo no haber cometido y salvarse ocho veces del corredor de la muerte, informa People.

Francis Clifford Smith falleció mientras dormía en una residencia para personas mayores del sistema penitenciario, bajo libertad condicional supervisada, informa RT.

Smith fue condenado en 1950 a los 25 años por el asesinato del vigilante nocturno Grover Hart durante un robo en el club náutico Indian Harbor, en Greenwich, en 1949.

Smith en 1950, cuando fue condenado (Instagram).

La evidencia en su contra fue enteramente circunstancial: un arma y objetos robados hallados en un Cadillac vinculado a él; testigos que dijeron haberlo visto con el coche; y su detención cinco días después, escondido en un bosque, con un nombre falso y un frasco de tinte para el pelo, indica RT.

Sus últimas ocho cenas

Con el tiempo, una testigo se retractó de parte de su declaración y otro preso, David Blumetti, afirmó que él y no Smith había sido el cómplice del autor confeso, George Lowden.

Los tribunales rechazaron ambas versiones y le negaron un nuevo juicio, aunque un juez del Supremo de Connecticut discrepó, al señalar que Smith siempre proclamó su inocencia y que la condena se basó solo en indicios mientras otra persona asumía la autoría, dice RT.

Tenía 101 años y siempre negó haber cometido un asesinato por el que se lo acusaba (Instagram).

Su pena de muerte fue conmutada en 1954 por cadena perpetua, después de haber recibido su última cena en ocho ocasiones. En 1967 se fugó de prisión, pero fue capturado 12 días después; obtuvo la libertad condicional en 1975 y volvió a la cárcel menos de un año más tarde por un delito menor de hurto y tenencia de armas.

Rechazó varias oportunidades de salir en libertad hasta que, en 2020, aceptó un régimen de supervisión y fue trasladado a una residencia especializada, informa RT.

En la prisión de Osborn era conocido como el “Hombre pájaro de Osborn” por sacar pan del comedor para alimentar a las aves. “Básicamente, murió de viejo”, resumió el portavoz del centro donde pasó sus últimos años, y posteriormente fue incinerado.

GML

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fuente: CLARIN

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