
Lionel Messi ya se encuentra en suelo argentino. El capitán de la selección nacional aterrizó en su ciudad natal, Rosario, a las 6:30 de la mañana de este martes 21 de julio, apenas dos días después de disputar la final de la Copa del Mundo.
El astro llegó en un avión privado proveniente de Miami, ciudad donde hizo una breve escala tras el certamen disputado en Estados Unidos. En esta ocasión, el “10” llegó acompañado por su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos, con el firme objetivo de pasar unos días de tranquilidad junto a sus seres queridos.
Un regreso diferente al del resto del plantel
Este arribo se produce en un contexto de sentimientos encontrados tras la ajustada derrota de Argentina frente a España por 1 a 0 el pasado domingo. A diferencia del resto de los jugadores y el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni —quienes regresaron el lunes al país y se dirigieron al predio de la AFA en Ezeiza para ser recibidos por una multitud—, Messi optó por separarse de la delegación para dirigirse directamente a Santa Fe.
Mientras en Buenos Aires miles de hinchas se volcaron a las calles con banderas y carteles para agradecer los logros obtenidos durante el torneo, el capitán busca ahora el refugio de su hogar. La noticia de su llegada se da en un momento en que el propio jugador ha manifestado a través de sus redes que “el dolor es muy grande” por el resultado de la final, reflejando la pesada carga emocional tras el cierre de la cita mundialista.
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