
El costo de los servicios públicos en Córdoba sigue en aumento y se consolida como uno de los principales factores de presión sobre la economía familiar. Según un relevamiento de la Defensoría del Pueblo, en marzo de 2026 una familia tipo debió destinar hasta el 16% de sus ingresos para pagar luz, gas, agua y transporte.
El estudio muestra que el gasto mensual alcanza los $144.679 en hogares de menores ingresos, $253.000 en los de nivel medio y hasta $470.173 en los de mayores recursos. Esto ocurre en un contexto en el que los salarios, aunque con subas, crecen por debajo de las tarifas.
En los sectores más vulnerables, el transporte representa más de la mitad del gasto total (52,31%), mientras que en los niveles medio y alto la electricidad es el rubro más significativo, con incidencias cercanas al 40%.
Las boletas de luz oscilaron en marzo entre $47.751 para consumos bajos y $175.732 para niveles altos. El gas natural, sin subsidios, registró facturas promedio de hasta $48.533, mientras que el agua potable llegó a $81.228 según la zona. El transporte urbano, con un boleto a $1.720, implica un gasto mensual de entre $75.680 y $165.180 por familia.
La brecha territorial también marca diferencias: en el Gran Córdoba, el uso de garrafas duplica el costo del servicio frente a quienes cuentan con gas de red. Además, el transporte interurbano acumula aumentos superiores al 500% desde 2024, con gastos que pueden superar los $290.000 mensuales para quienes viajan diariamente a la capital.
El informe concluye que los servicios básicos se han convertido en uno de los principales componentes del gasto familiar en Córdoba, con un impacto creciente que golpea con mayor fuerza a los sectores de menores ingresos.




