
La Libertad Avanza (LLA) inició una ronda de negociaciones con los bloques dialoguistas del Senado para lograr suspender la sesión del próximo jueves. El objetivo central de la maniobra es evitar que se trate el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tal como exige la oposición.
Según señalaron fuentes parlamentarias a la agencia Noticias Argentinas, la intención del oficialismo, conducido en este ámbito por Patricia Bullrich, es desactivar una jornada donde también estaba previsto tratar siete pliegos de jueces y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, texto que aún requiere consensos.
En este contexto, la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó a una reunión de Labor Parlamentaria para mañana a las 18 horas. Allí se definirá el temario de la sesión prevista para el jueves 18 y la fecha en que Adorni brindará su informe de gestión. Desde el oficialismo ya adelantaron que esperan concretar esa visita el 2 de julio.
La Libertad Avanza busca apoyos a contrarreloj
El oficialismo concentra sus energías en desarticular los intentos opositores de interpelar al jefe de Gabinete, quien se encuentra investigado por presunto enriquecimiento ilícito. La tarea de blindaje compromete a la propia senadora Patricia Bullrich; al ministro del Interior, Diego Santilli; y al secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Durante la mañana, Santilli activó nuevos contactos con gobernadores. Bajo la excusa formal de discutir la reforma electoral, el ministro realizó un relevamiento de los apoyos con los que cuenta el Gobierno ante la presión en el Congreso.
En esa línea, el ministro del Interior recibió al gobernador de Chaco, Leandro Zdero, uno de los aliados de la Casa Rosada rumbo a 2027. Si bien Zdero se comprometió a respaldar la eliminación de las PASO, aún no definió si apoyará a LLA para proteger al ministro coordinador.
La postura de los aliados y de la Casa Rosada
Pese al optimismo que muestra la bancada libertaria respecto a la posibilidad de evitar la interpelación, los socios del PRO y la UCR no descartan habilitar el debate. En los últimos días enviaron varios mensajes de presión contra el funcionario, quien continúa en el ojo de la tormenta.
Mientras tanto, en la Casa Rosada minimizan el impacto. Los integrantes de la mesa política aseguran que este “coletazo mediático” pasará más temprano que tarde. “Tienen que entender que el Presidente lo banca, que esto va a pasar y todo volverá a la normalidad”, sostuvieron desde el entorno oficial.
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