
Lejos de los pronósticos apocalípticos sobre despidos masivos, la irrupción de la inteligencia artificial en Mendoza comenzó a transformar el mercado laboral con un fenómeno distinto: la reconversión del empleo y la aparición de nuevos perfiles tecnológicos cada vez más demandados.
Así lo aseguró Juan Cepparo, director ejecutivo del Polo TIC Mendoza y gerente comercial de HOPE en Chile, quien afirmó que el principal desafío no pasa por la pérdida de puestos de trabajo, sino por la capacidad de adaptación de los trabajadores frente al avance tecnológico.
“La IA probablemente no quite el trabajo, pero sí te lo va a quitar una persona que sepa usar bien la IA”, advirtió en diálogo con El Sol.
Mendoza, entre el miedo y la oportunidad
Según explicó Cepparo, en la provincia existe preocupación por el impacto que la inteligencia artificial puede tener sobre el empleo tradicional, aunque al mismo tiempo Mendoza atraviesa un crecimiento sostenido en la demanda de talento digital.
“Más allá del miedo generalizado que existe porque muchas personas perciben que van a desaparecer puestos de trabajo, Mendoza, al mismo tiempo, está creciendo la demanda de talento tecnológico”, sostuvo.
El especialista destacó que la provincia cuenta con ventajas competitivas vinculadas a su calidad de vida, ubicación geográfica y consolidación del ecosistema tecnológico local, factores que están atrayendo empresas del sector.
Además, remarcó que Mendoza ya es reconocida por la exportación de servicios basados en el conocimiento y por la formación técnica impulsada desde universidades y empresas privadas.

“Si hacemos las cosas bien, la inteligencia artificial no va a ser una amenaza para Mendoza, sino una oportunidad de reconversión y generación de empleo de mejor calidad”, afirmó.
Qué perfiles laborales crecieron
La transformación ya comenzó a reflejarse en las búsquedas laborales de empresas mendocinas, que demandan perfiles especializados que hasta hace pocos años eran prácticamente inexistentes.
Entre los puestos con mayor crecimiento aparecen:
- AI Engineers (profesionales que integran modelos de inteligencia artificial en aplicaciones prácticas y funcionales).
- Prompt Engineers (profesionales especializados en diseñar, optimizar y los modelos de Inteligencia Artificial (IA)).
- Especialistas en ética de datos.
- Expertos en ciberseguridad y análisis de datos.
- Profesionales con conocimientos en CRMs como SAP y Salesforce, especialmente bilingües.
Según los especialistas, estos nuevos roles combinan habilidades técnicas con visión estratégica y capacidad de interacción con herramientas de inteligencia artificial.
Cepparo explicó que la IA no reemplaza puestos completos, sino tareas específicas.
“Más que destrucción, hay que hablar de desplazamiento. La inteligencia artificial automatiza tareas repetitivas y predecibles, pero eso no significa que desaparezca el trabajo humano. Cambian las tareas y el trabajador pasa de ser ejecutor a supervisor o estratega”, indicó.
Los trabajos que no puede reemplazar
El referente tecnológico mendocino también señaló que varios oficios tradicionales continúan mostrando una fuerte demanda y son menos vulnerables frente al avance de la automatización.
Electricistas, mecánicos, técnicos especializados y profesiones vinculadas al trabajo manual siguen siendo esenciales debido a que requieren destrezas físicas, resolución humana y adaptación a entornos cambiantes.
“Hay componentes físicos y humanos que la IA no reemplaza tan fácilmente”, sostuvieron los especialistas.
Además, estudios internacionales muestran que las profesiones con mayor riesgo son aquellas vinculadas a tareas administrativas, soporte técnico básico, carga de datos y redacción simple, mientras que los trabajos asociados al liderazgo, la empatía y el pensamiento estratégico presentan menor exposición.
El caso de Mendoza
Uno de los casos locales más representativos es el de QuienVino, plataforma mendocina de recursos humanos que incorporó inteligencia artificial para optimizar la gestión de turnos laborales.
La empresa logró reducir hasta un 85% el tiempo administrativo destinado a la planificación de equipos, especialmente en sectores como gastronomía, salud, logística, retail e industria.
“El objetivo es que la tecnología haga el trabajo pesado y que los líderes se enfoquen en resultados”, explicaron desde la firma.
El futuro laboral
Desde Adecco Argentina, Delfina Fernández aseguró que el verdadero cambio ocurre en las personas y no únicamente en las empresas.
“La IA no transforma las empresas, transforma a las personas. Cuando se entiende cómo potencia el trabajo, deja de generar incertidumbre y se convierte en una ventaja”, detalló.
En la misma línea se expresó Carlos Fernández, gerente Nacional de Randstad, quien comparó el fenómeno actual con la revolución industrial.
“La inteligencia artificial llegó para quedarse, pero no vemos destrucción de mano de obra. Sí vemos una revolución del trabajo, donde las personas se vuelven más productivas con ayuda de esta herramienta”, sostuvo en diálogo con El Sol.
El ejecutivo explicó que actualmente la IA funciona más como un “copiloto” que como un reemplazo humano y aseguró que toda producción generada mediante inteligencia artificial sigue necesitando supervisión humana.
El verdadero desafío
Los especialistas coincidieron en que el mayor riesgo para los trabajadores no es la inteligencia artificial en sí misma, sino quedar fuera del mercado laboral por no adquirir nuevas habilidades.
En ese contexto, las empresas comenzaron a valorar cada vez más la capacitación constante, el desarrollo profesional y la capacidad de adaptación tecnológica.
“El verdadero riesgo no es la inteligencia artificial. El verdadero riesgo es no prepararnos para convivir con ella”, concluyó Juan Cepparo.
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fuente: inteligencia artificial ya redefine los perfiles laborales en Mendoza”> GOOGLE NEWS



