
El coordinador de la Tecnicatura Universitaria en Inteligencia Artificial de la UNR analizó el impacto de esta tecnología, presentó los nuevos agentes inteligentes capaces de ejecutar tareas de forma autónoma y advirtió sobre uno de los principales riesgos de la era digital: la pereza cognitiva
La inteligencia artificial representa una transformación histórica equiparable a la aparición de la escritura o de la imprenta. Esa fue una de las principales definiciones de Nacho Evangelista, coordinador de la Tecnicatura Universitaria en Inteligencia Artificial de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), durante una charla en la que repasó el presente y el futuro de una tecnología que ya está modificando la forma de estudiar, trabajar y producir conocimiento.
Evangelista sostuvo que la IA ofrece posibilidades extraordinarias para potenciar las capacidades humanas, aunque remarcó que su verdadero valor dependerá del uso que hagan las personas. En ese sentido, advirtió que el desafío no pasa por reemplazar el pensamiento humano, sino por utilizar estas herramientas con criterio, evitando delegar completamente tareas que requieren análisis, creatividad y pensamiento crítico.
Uno de los ejes de la presentación estuvo dedicado a la nueva generación de agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de actuar de manera autónoma sobre una computadora para resolver tareas complejas.
Según explicó, estas herramientas ya pueden organizar archivos, programar aplicaciones, navegar por internet, completar procesos administrativos e interactuar directamente con distintos programas sin necesidad de recibir instrucciones paso a paso, marcando un cambio de paradigma respecto de los tradicionales asistentes conversacionales.
Durante la exposición también realizó una demostración en vivo del nuevo modo de conversación por voz de ChatGPT, que permite mantener intercambios mucho más fluidos y naturales con la inteligencia artificial, acercando la experiencia a una conversación entre personas.
Más allá de las innovaciones tecnológicas, Evangelista puso el foco en uno de los debates centrales que atraviesa el desarrollo de la inteligencia artificial: el riesgo de la llamada “pereza cognitiva”.
El especialista planteó que la facilidad para obtener respuestas inmediatas puede llevar a una excesiva dependencia de estas herramientas si los usuarios dejan de ejercitar habilidades fundamentales como el razonamiento, la resolución de problemas o la creatividad.
En ese marco, sostuvo que el verdadero desafío no es tecnológico sino educativo y cultural: aprender a convivir con una inteligencia artificial cada vez más poderosa sin resignar las capacidades que distinguen a las personas.
La charla también abordó otros temas que concentran buena parte del debate global sobre la IA, entre ellos el futuro del empleo, la protección de los datos personales y el impacto de estas tecnologías sobre los sistemas educativos.
Para Evangelista, la inteligencia artificial seguirá expandiéndose a un ritmo acelerado y modificará numerosas profesiones, por lo que será indispensable desarrollar nuevas competencias y promover una formación permanente que permita aprovechar sus beneficios sin perder autonomía.
“La discusión ya no es si vamos a convivir con la inteligencia artificial, sino cómo hacerlo de manera responsable”, fue una de las ideas que atravesó toda la exposición, en la que invitó a pensar la tecnología como una herramienta para ampliar las capacidades humanas y no para reemplazarlas.
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fuente: inteligencia artificial es una revolución comparable con la escritura y la imprenta”, afirmó …”> GOOGLE NEWS



