
El exfuncionario presentó un escrito de 78 carillas ante la fiscalía de Gerardo Pollicita. Aseguró que su dinero en efectivo surgió de operaciones con Bitcoin no declaradas entre 2017 y 2018, y rebajó el costo de las obras en su casa del country Indio Cuá.
El exjefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, presentó ante los tribunales federales de Comodoro Py un escrito de 78 carillas en el que dio respuesta a los 20 puntos de inconsistencias patrimoniales marcados por el fiscal federal Gerardo Pollicita. En el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, el exfuncionario sostuvo que el origen de sus fondos en efectivo proviene de la liquidación de Bitcoin por casi USD 600.000 realizada años antes de ingresar a la administración pública.
El descargo, patrocinado por el abogado defensor Matías Ledesma, fue elevado al filo del vencimiento de la prórroga concedida por el juez federal Ariel Lijo. El escrito argumenta que la evolución de sus bienes entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026 “encuentra sustento razonable y verificable en la prueba documental, contable y técnica aportada“.

Los Bitcoin abajo del colchón
La estrategia de la defensa se apoyó de manera determinante en activos digitales previos a la asunción de cargos oficiales: Adorni afirmó haber obtenido USD 591.544,61 a partir de ocho billeteras de Bitcoin operadas entre octubre de 2014 y septiembre de 2018, cuyas claves privadas fueron constatadas por acta notarial.
La presentación judicial reconoció que la compra y rescate de esas criptomonedas se llevaron a cabo “mediante encuentros personales y pagos en efectivo” por fuera de las entidades financieras reguladas, guardando luego los billetes en su domicilio particular junto a su cónyuge, Bettina Angeletti.
El planteo deslizó que, en caso de haber existido alguna falta de carácter fiscal o impositivo por no declarar esos dólares en su momento, correspondería la órbita de ARCA o el fuero Penal Económico, mas no la figura de enriquecimiento en la justicia federal.

Las contradicciones por las obras en Indio Cuá
Otro de los ejes centrales de la presentación se concentró en la vivienda del country Indio Cuá y las diferencias numéricas con el contratista. Adorni negó haber pagado USD 245.000 en efectivo al constructor Matías Tabar, tal como el contratista declaró bajo juramento. El exfuncionario aseguró que el costo real ascendió a USD 175.000, salidos de su cuenta y de ahorros previos, cuestionando inconsistencias en las planillas del testigo.
Además precisó que el terreno (lote 380) costó USD 120.000, financiados con un préstamo hipotecario por USD 100.000 sobre un inmueble de la calle Asamblea y USD 20.000 en efectivo bajo custodia familiar.
De acuerdo con la defensa, las tenencias en efectivo pasaron de USD 513.000 al cierre de 2023 a USD 209.961 hacia fines de 2025 tras costear remodelaciones y la compra de un departamento en Caballito.
La totalidad de los anexos contables quedó ahora bajo peritaje de la Fiscalía Federal N° 11; si los descargos no resultan satisfactorios, la parte acusadora solicitará la citación de Adorni a declaración indagatoria.



