
La ganadería del norte argentino atraviesa una etapa de transformación y crecimiento cualitativo que empieza a consolidarse como uno de los grandes motores de expansión de la producción bovina nacional. Con mejores precios internacionales para la carne, mayor apertura exportadora y un fuerte avance genético, provincias del NEA y NOA muestran un cambio profundo en sus rodeos y en sus sistemas productivos, apoyados en razas adaptadas como Brangus, Braford y Brahman.
Ese escenario quedó reflejado en Las Nacionales 2026, el gran encuentro ganadero realizado en el predio de la Sociedad Rural de Corrientes, en Riachuelo, organizado junto a Expoagro y con el apoyo del Gobierno provincial. Más de 1.000 animales de más de 200 cabañas de todo el país participaron de la exposición, junto a 60 empresas vinculadas a tecnología, insumos y financiamiento agropecuario, además de 10 remates con más de 55.000 cabezas en venta.
Aunque el stock bovino argentino todavía no recuperó los niveles históricos y muchas provincias del norte también perdieron cabezas en los últimos años, referentes de las principales asociaciones coinciden en que la región ganó en calidad genética, eficiencia y adaptación, elementos clave para responder a una demanda global creciente de carne vacuna.
Durante la inauguración, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, lo destacó y valoró el peso de la actividad ganadera en la provincia.
“Hoy somos la tercera provincia ganadera de la Argentina, con más de 4,5 millones de cabezas de ganado, pero además somos reconocidos por algo todavía más importante: la calidad de nuestra genética bovina y equina admirada en todo el país y también en Sudamérica”, afirmó.
“El norte es la zona con más posibilidades de crecer”
El presidente de la Asociación Argentina de Braford, Juan Manuel Alberro, sostuvo que el contexto internacional abre una oportunidad histórica para la ganadería argentina y especialmente para el norte del país.
“La demanda internacional de carne ha sido explosiva y no hay muchas posibilidades de aumentar la producción en el mundo. Eso dispara los precios y hoy Argentina puede aprovecharlo porque volvió a integrarse a los mercados”, señaló.
Alberro remarcó que el proceso actual de retención de vientres y recomposición del rodeo podría extenderse durante varios años, generando condiciones favorables para nuevas inversiones. En ese contexto, consideró que el norte argentino es la región con mayor potencial de expansión.

“Hay muchísimo para crecer. Tenemos zonas con enorme aptitud ganadera, pero todavía falta infraestructura, especialmente acceso al agua. El desafío es trabajar de manera conjunta entre el sector público y privado”, explicó.
Para el dirigente, el salto que dio la región en materia genética durante las últimas tres décadas es uno de los principales activos del norte. “Las Nacionales reflejan esa evolución. Hoy las razas protagonizan una verdadera revolución en calidad y eficiencia productiva”, indicó.
También destacó que, aunque el stock bovino no aumentó significativamente, sí mejoró la calidad promedio de los rodeos. “La ganadería se fue trasladando hacia el norte con el avance de la agricultura en la zona núcleo, pero ahora el desafío es recuperar el stock perdido y crecer sobre bases más eficientes”, afirmó.
Alberro explicó además que uno de los grandes atributos de la raza Braford es haber logrado mantener la adaptación al ambiente que motivó su creación hace más de cuatro décadas, incorporando al mismo tiempo mejoras genéticas vinculadas a calidad de carne, eficiencia productiva y desempeño comercial.
“La raza conserva esa rusticidad y adaptación al medio que fue la base de su desarrollo, especialmente para regiones cálidas y ambientes más exigentes del norte argentino. Pero además evolucionó muchísimo en calidad carnicera y eficiencia”, señaló.
Según indicó, esa combinación convirtió al Braford en una raza “muy plástica”, capaz de responder a distintos sistemas productivos y a las nuevas demandas del mercado internacional de carne vacuna.
“Hoy podés producir desde animales livianos para consumo interno hasta novillos pesados para exportación con muchísima eficiencia”, explicó. En ese sentido, recordó que años atrás la ganadería trabajaba más sobre animales livianos de alrededor de 300 kilos, mientras que actualmente la tendencia se orienta a novillos más pesados, superiores a los 500 o 550 kilos, impulsados por la demanda exportadora.
“Braford logra llegar a esos pesos sin excederse en grasa y manteniendo calidad de carne, algo fundamental para abastecer a los mercados más importantes del mundo”, afirmó.
El dirigente también destacó que la raza muestra buenos indicadores de eficiencia en todas las etapas de la cadena ganadera, desde la cría hasta la terminación. “Nosotros creemos que Braford mejora los números del negocio en todos los eslabones. Y la ganadería, en definitiva, es una actividad económica: tener una herramienta genética que aumente la eficiencia y la rentabilidad es clave”, sostuvo.
Además, remarcó que el crecimiento de la raza está estrechamente ligado a la transformación productiva del norte argentino, donde los productores buscan animales capaces de adaptarse a condiciones climáticas complejas sin resignar productividad ni calidad.
“Hoy el productor necesita vacas eficientes, fértiles, adaptadas y que además produzcan un ternero competitivo comercialmente. Ahí es donde Braford encontró un lugar muy fuerte dentro de la ganadería del norte”,
“La calidad de los rodeos del norte cambió radicalmente”
El presidente de la Asociación Argentina de Brangus, Mauricio Groppo, aseguró que Las Nacionales se consolidaron como el evento ganadero más importante del norte argentino y una referencia internacional para la genética bovina.
“Tenemos criadores de Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Venezuela, Colombia y Nicaragua mirando genética argentina. Eso demuestra el posicionamiento que logró la raza”, sostuvo.
Groppo destacó que en Corrientes se exhibieron cerca de 400 animales Brangus, una cifra que supera ampliamente a otras exposiciones tradicionales. Pero además, remarcó el profundo cambio que atravesó la ganadería norteña en las últimas décadas.
“Hace 25 años los rodeos del norte eran muy distintos. Hoy uno recorre Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Salta o el norte de Santa Fe y encuentra rodeos mucho más definidos y homogéneos”, explicó.
Según indicó, aunque el stock nacional se mantuvo relativamente estable tras la fuerte caída ocurrida luego de 2006, el crecimiento estuvo dado por la mejora genética y la profesionalización de los sistemas productivos.
“Lo que aumentó fue la calidad. Hoy el ternero promedio que produce el norte es muy superior al de hace dos décadas”, señaló.
También explicó que una de las claves del crecimiento de la raza Brangus en el norte argentino es su composición genética, pensada específicamente para ambientes subtropicales y tropicales.

“Brangus es una raza sintética compuesta por Angus y razas cebuinas, como Brahman o Nelore. Tenemos aproximadamente dos tercios de genética Angus, que aporta precocidad, fertilidad y calidad carnicera, combinados con la rusticidad y adaptación al calor propias de las razas cebuinas”, detalló Groppo.
Según indicó, esa combinación permitió llevar carne de calidad a regiones donde las razas británicas puras tienen mayores limitaciones productivas por cuestiones climáticas. “El gran aporte de Brangus es justamente producir carne de calidad en ambientes difíciles, manteniendo eficiencia y adaptación”, afirmó.
Además, destacó que la asociación viene profundizando trabajos de investigación y desarrollo para responder a los nuevos desafíos sanitarios y climáticos del norte argentino. Entre ellos, mencionó la búsqueda de biotipos más resistentes a la garrapata, animales de pelo corto con mejor tolerancia al calor y líneas genéticas con mayor eficiencia de conversión alimenticia.
“Estamos trabajando para lograr animales que produzcan la misma ganancia diaria con menor consumo. Toda esa investigación apunta a mejorar la eficiencia productiva y que al productor le quede más rentabilidad en el bolsillo”, explicó.
“El Brahman va a crecer por necesidad productiva”
Por su parte, el presidente de la Asociación Criadores Brahman de Argentina, Miguel Pibernus, señaló que la raza atraviesa un momento de fuerte expansión en el norte del país, impulsada por factores climáticos y sanitarios.
“La raza viene creciendo firmemente porque responde muy bien a las altas temperaturas, las sequías y la presión de garrapata que existe en muchas zonas del norte”, explicó.

Pibernus consideró que el actual escenario de buenos precios ganaderos y mejores condiciones climáticas representa una oportunidad para que los productores inviertan en infraestructura y genética.
También remarcó el avance de herramientas, como la inseminación artificial, la transferencia embrionaria y el uso de reproductores con evaluación genética. “Eso es algo que en los últimos años se consolidó muchísimo en el norte y hoy se ve reflejado en la calidad de los animales que llegan a las exposiciones y a los remates”, afirmó.
En cuanto al futuro de la raza Brahman, sostuvo que su crecimiento estará ligado a las necesidades productivas de las regiones cálidas y subtropicales.
“No es algo impuesto desde las asociaciones. El productor necesita animales adaptados al calor, a la baja calidad forrajera y a la garrapata. Ahí el Brahman tiene ventajas naturales muy claras”, explicó.
Pibernus también destacó una línea de trabajo que la asociación viene desarrollando junto al INTA vinculada al control de la garrapata, uno de los principales problemas sanitarios que afectan a la ganadería del norte argentino. Según explicó, el objetivo es generar información precisa sobre cómo el uso estratégico de animales Brahman podría ayudar a reducir la carga parasitaria en los campos.
“El Brahman tiene una resistencia natural mucho mayor a la garrapata y eso abre una posibilidad muy interesante desde el punto de vista productivo y sanitario”, señaló.
El trabajo parte del entendimiento del ciclo biológico del parásito. En una de sus etapas, la garrapata necesita obligatoriamente alimentarse sobre un bovino para poder continuar su desarrollo y reproducirse. Sin embargo, en el caso del Brahman, la fijación del parásito es considerablemente menor que en otras razas, lo que interrumpe parte de ese proceso biológico.
“Como la garrapata sube menos al Brahman, pierde capacidad de reproducción porque no encuentra el huésped ideal para completar su ciclo”, explicó el dirigente.
A partir de esa característica, se están realizando ensayos a campo utilizando rodeos de Brahman puro durante determinados períodos para disminuir la carga parasitaria de los lotes. Posteriormente, esos mismos campos son ocupados por animales de otras razas para medir comparativamente la incidencia de garrapata.
“La idea es evaluar cuánta menos garrapata hay en los campos donde previamente hubo Brahman versus aquellos donde no se utilizó. Son estudios que todavía están en desarrollo, pero los resultados preliminares son muy alentadores”, indicó.
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