
Un grupo de investigadores de la Universidad de Alicante ha creado una boya electromagnética que genera un escudo para alejar a las medusas, más popularmente conocidas en Argentina como aguavivas, de las costas.
La tecnología empleada para alejar a las medusas de las playas se basa en la emisión de campos electromagnéticos a una frecuencia determinada que afecta el comportamiento de estos invertebrados.
El profesor de Ecología de la UA, César Bordehore, detalló que al someter a las medusas a estos campos, “logramos alterar a nuestro antojo su comportamiento, ya sea incrementando la frecuencia de sus pulsaciones y, por ende, su velocidad de movimiento, o bien deteniendo por completo su actividad pulsátil”.

La locomoción de las medusas está determinada por sus contracciones y las corrientes marinas. Cuando cesan sus pulsaciones, estos organismos quedan a merced del flujo del agua, pudiendo hundirse o ascender a la superficie.
Bordehore señala que, en términos de seguridad para los bañistas, “Si se van al fondo, si lo aplicamos a bañistas, a seguridad de bañistas, no van a picar, pero si conseguimos que se vayan a la superficie, se van a ver y se van a poder identificar“. Este sistema consiste en una bobina adaptable, capaz de ser energizada mediante baterías, paneles solares o una conexión a la red eléctrica.
Cómo las medusas presentan un riesgo oculto para la industria de las centrales nucleares
Las medusas representan una seria amenaza para el sector industrial, más allá de las incomodidades que generan en las costas. Bordehore señala que un inconveniente significativo es la obstrucción de los sistemas de captación de agua marina por parte de estos organismos. Esta situación repercute en instalaciones como las centrales nucleares, que requieren refrigeración, las centrales térmicas y las grandes plantas desaladoras, habiendo ocasionado ya numerosas interrupciones de emergencia.
La gravedad de la situación se evidenció hace dos décadas, cuando el portaaviones Ronald Reagan se vio obligado a detenerse en Australia. Esto ocurrió debido al fallo de sus sistemas de captación de agua, esenciales para la refrigeración del reactor. Tras haber asegurado la patente, los científicos han puesto a disposición una propuesta tecnológica, buscando que compañías interesadas desarrollen comercialmente esta innovación.

Actualmente, el equipo se encuentra desarrollando la segunda etapa de su proyecto: un dispositivo para la detección de medusas en aguas oceánicas. Dicha tecnología emplearía un sistema de emisión y recepción de campos electromagnéticos, capaz de discernir la existencia de concentraciones de medusas, diferenciándolas de otras formas de vida marina o residuos plásticos, incluso bajo condiciones de oscuridad o en entornos acuáticos de baja visibilidad. La finalidad de esta iniciativa es establecer barreras de contención en extensiones que abarcan cientos de metros.
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