
La entidad denunció el vaciamiento de la CNEA y el freno a investigadores del Conicet. Advierten que los salarios cayeron un 45% desde fines de 2023. Eso, afirmaron, provoca la famosa “fuga de cerebros”.
La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) emitió un duro comunicado en el que manifestó su “profunda preocupación” por la crítica situación que atraviesa el Sistema Nacional de Ciencia y Técnica. La institución alertó que las recientes medidas oficiales están provocando el desmantelamiento de las capacidades institucionales y advirtió sobre el inminente riesgo de una “grave fuga de cerebros” hacia el exterior.
“La ciencia y la tecnología constituyen políticas de Estado cuya continuidad trasciende los gobiernos. El deterioro compromete el desarrollo económico, la salud, la soberanía tecnológica y la capacidad de innovación de nuestro país”, sentenció la entidad en el documento, donde además se solidarizó con los becarios posdoctorales del CONICET y repudió el operativo de seguridad contra técnicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

El organismo nacional fundamentó su reclamo enumerando tres medidas gubernamentales que asfixian al sector:
Ajuste en la CNEA: Cuestionaron la no renovación de contratos y los sueldos del sector. “El vaciamiento de la CNEA, impulsado por salarios de indigencia, es parte del desmantelamiento general del sistema”, afirmaron, destacando el prestigio internacional del área nuclear argentina.
Freno en el Conicet: Denunciaron la interrupción de ingresos a la Carrera del Investigador, lo que “interrumpe de forma abrupta más de una década de formación, dejando a doctores calificados sin empleo”.
Quita de subsidios: Señalaron la falta de fondos de la Agencia I+D+i, pilar para financiar los insumos y proyectos de la ciencia básica y aplicada.
En sintonía con el comunicado, el vicepresidente de la Academia, Galo Soler Illia, brindó detalles alarmantes sobre el desfinanciamiento en una entrevista radial. El científico expuso el desplome del poder adquisitivo: “Estamos un 40% o 45% abajo con respecto a nuestra situación en noviembre de 2023, en salarios”.
Soler Illia lamentó el destrato público hacia la comunidad científica y advirtió que la falta de presupuesto paraliza los laboratorios: “Se nos trata de ñoquis, de gente que estudia cosas inútiles. No se ha dado un solo centavo prácticamente en estos últimos dos años y medio para realizar investigación”. Respecto al éxodo de profesionales jóvenes, el directivo concluyó con crudeza: “La motivación de los investigadores jóvenes, que son muy competitivos y trabajan mucho, es cero. Entonces, se van”.



