
En Avenida Patria 375, en barrio General Paz, funciona Kasabian Studio, un espacio de estética y belleza que nació a partir de la historia emprendedora de Mariana. En una nueva edición de Conta Conmigo, la dueña contó cómo comenzó su recorrido y cómo logró ampliar progresivamente el negocio.
Mariana explicó que inicialmente llegó al lugar como empleada y comenzó trabajando en peluquería. Además, se desempeña como Lady Barber y colorista, hasta que tuvo la posibilidad de comprar el local y continuar con el emprendimiento por cuenta propia. “Un día se me dio la posibilidad de comprarlo al local y me lo quedé”, relató.
A partir de ese momento, el espacio comenzó a crecer con la incorporación de nuevos puestos de trabajo y profesionales. Primero sumó más espejos y sillones, luego habilitó un sector en la planta superior y agregó servicios de estética, podología y cosmetología, a cargo de Caro.
La propuesta también incorporó diferentes tipos de masajes, entre ellos corporales, faciales, relajantes y contracturantes. Con el crecimiento de la demanda, Mariana sumó además una nueva colorista, Jesy, quien cuenta con más de 15 años de experiencia en el rubro. “Ella es todo para mí, me ha hecho subir un montón la pelu también”, destacó.
Uno de los ejes de la propuesta es el cuidado natural, tanto en los tratamientos estéticos como en los servicios de peluquería. Mariana señaló que actualmente existe una mayor búsqueda de alternativas naturales, con técnicas como iluminaciones, morena iluminada, babylights y balayage. También ofrecen tratamientos faciales con dermapen y láser, además de masajes con esencias y cremas.
Kasabian Studio también recibe clientes hombres, que acceden a cortes de cabello, coloración, tratamientos capilares y opciones vinculadas con la caída del cabello. En el espacio de estética se realizan, además, tratamientos faciales, corporales y servicios de podología.
Según contó Mariana, la clientela no se limita a General Paz, sino que también llega desde distintos puntos de Córdoba, entre ellos zona norte, el Cerro, Quebrada de las Rosas y otros barrios. Para la emprendedora, el crecimiento fue posible a partir del trabajo constante y una premisa que eligió para cerrar la entrevista: “Nunca dejen de soñar, que de abajo uno puede empezar y puede llegar lejos”.
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