
En las últimas horas se llevó a cabo la inauguración oficial de Aulab, un aula laboratorio de vanguardia diseñada para potenciar la educación del futuro. La cobertura, realizada por Gustavo Bisellares para la pantalla de Canal C, reflejó un innovador avance que busca transformar la manera en que se enseña y se aprende en las aulas del país, uniendo los esfuerzos de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), empresas y emprendedores.

El proyecto cuenta con el respaldo estratégico de la gigante tecnológica Huawei. Representantes de la firma expresaron su orgullo por ser proveedores de la infraestructura sobre la cual corre este ecosistema inteligente y destacaron el valor de la propuesta: “Huawei se enfoca en los pilares más importantes que son la digitalización, la inteligencia y también los talentos. Lo que estamos viendo ahora es la unión de todos juntos”. El desarrollo también incluyó el desafío técnico de implementar pantallas táctiles avanzadas como herramientas clave de soporte para el aprendizaje desde los primeros años de carrera.
¿De qué se trata “Lisa”, la IA que analiza emociones?
Uno de los puntos más revolucionarios de Aulab es la incorporación de Lisa, una plataforma educativa desarrollada por jóvenes profesionales que busca saldar la brecha tecnológica en el ámbito pedagógico. Franco, uno de los desarrolladores del software, explicó ante las cámaras de Canal C que la herramienta “viene a potenciar la enseñanza educativa por medio de la inteligencia artificial, que por ahí en la educación había quedado un poco atrás”.

El funcionamiento de Lisa es tan fascinante como disruptivo: utiliza IA para realizar un análisis emocional de los estudiantes en tiempo real a través del reconocimiento facial. El objetivo es recopilar datos precisos y procesables para el cuerpo docente. “Buscamos brindar información a los profesores de qué temas se explican mejor, qué temas se presta más atención y qué temas aburren a los alumnos, para que el día a día el profesor pueda revisar sus clases y mejorar las siguientes”, detalló Franco.
El desarrollo de este sistema comenzó en el año 2024 y, tras un intenso proceso de optimización, hoy se posiciona como una solución clave para medir variables que antes eran invisibles en el ámbito escolar. Aunque actualmente se aplica en el entorno universitario, sus creadores proyectan expandir su uso hacia la educación inicial, primaria, secundaria y, en un futuro, al ámbito de las reuniones corporativas donde las emociones juegan un rol determinante.



