
El gendarme Nahuel Gallo sobrevivió 448 días en la cárcel El Rodeo I. Tras ser liberado, relató el aislamiento, las extorsiones y cómo avanza su recuperación.
Nahuel Gallo, integrante de la Gendarmería Nacional Argentina, regresó al país luego de permanecer 448 días retenido en Venezuela bajo condiciones de aislamiento casi total. En el marco del Día de la Independencia, el gendarme dialogó en exclusiva con La Voz En Vivo y calificó su dramática experiencia como una “aparición forzosa” y un secuestro por estrictos motivos políticos.

Según su testimonio, su detención fue utilizada por el régimen caribeño como una herramienta de presión diplomática debido a su nacionalidad y su profesión. “Claramente el simple hecho de ser gendarme y ser argentino para ellos fue un premio”, relató Gallo, quien explicó que su caso se politizó rápidamente al ser considerado un elemento suficiente para extorsionar al país en negociaciones internacionales.
La detención del gendarme en Venezuela
El gendarme detalló que durante la mayor parte de los 15 meses de cautiverio en el penal El Rodeo I careció de cualquier tipo de comunicación con el exterior. Recién en el día 445 de su detención se le permitió realizar una llamada de 10 minutos para informarle a su familia que seguía con vida.
“La falta de información de tu familia, de tu país, de tu causa, genera mucha incertidumbre día a día”, afirmó sobre el impacto psicológico del encierro, al tiempo que remarcó la necesidad de generar un “escudo” mental para resistir. En su pabellón convivía con aproximadamente 130 extranjeros de 35 nacionalidades, con quienes destacó haber formado una “hermandad” debido al tiempo compartido.
Respecto a las gestiones para su liberación, agradeció la intervención de la Cancillería y el apoyo de la sociedad, señalando que la petición de Argentina fue “bastante fuerte”. “No sé si se hizo bien o mal, pero agradezco a todos los que intervinieron”, señaló sobre el intercambio político.
Actualmente, Nahuel se desempeña laboralmente en el edificio Centinela, en la Capital Federal, y busca recuperar el tiempo perdido con su familia y su bebé. “Uno tiene que valorar lo que tiene, desde un cepillo de dientes hasta una media”, reflexionó sobre las carencias sufridas. Como parte de su recuperación física y mental, retomó el running y este 9 de julio participó en una carrera de 9 kilómetros en Palermo.
Finalmente, manifestó su profunda inquietud por los 22 extranjeros que aún permanecen detenidos en El Rodeo I. “Los penales son lugares muy antiguos y la preocupación de las familias por los presos políticos ante sismos es elevada”, advirtió, relatando que, tras recientes temblores, los custodios abandonaron a los reclusos. Gallo aseguró que continúa en contacto con familiares de los cautivos para visibilizar su situación humanitaria.



