
El gobernador de la provincia, Martín Llaryora, definió un nuevo cambio en su gabinete y designó a Fernando Sibilla como ministro de Producción de Córdoba, decisión con la cual la cartera recupera su categoría de ministerio.
La medida incorpora al equipo provincial a un dirigente con fuerte recorrido en el ámbito empresarial, académico y de articulación público-privada.
Este perfil es el que el Gobierno busca potenciar en una etapa donde la competitividad, la atracción de inversiones y el desarrollo de las pymes aparecen entre las principales prioridades.
La llegada de Sibilla representa el regreso de un nombre conocido dentro de la estructura provincial, ya que durante la gestión de Juan Schiaretti se desempeñó como secretario de Industria y encabezó la Agencia Competitividad Córdoba. Además, fue presidente de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).
Fernando Sibilla: Del sector privado a la gestión pública
Hasta el momento de su designación, Sibilla se desempeñaba en el sector privado como Chief Growth Officer (CGO) de Revolution Group y presidente de Capabilia, compañías enfocadas en el desarrollo de soluciones de formación e innovación organizacional en América Latina.
Su recorrido también incluye una extensa y destacada participación institucional. Fue director ejecutivo de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) e integró organismos como la Agencia para el Desarrollo Económico de Córdoba (ADEC), desde donde impulsó agendas vinculadas al fortalecimiento industrial y la competitividad.
Quienes conocen la trayectoria de Sibilla destacan que gran parte de su carrera estuvo vinculada a la construcción de puentes entre el sector público, el privado y el sistema científico.
Ese perfil aparece plenamente alineado con los ejes que el gobernador Llaryora viene planteando para consolidar la economía del conocimiento y generar empleo privado.
Los desafíos para el nuevo ministerio
Su designación se produce en un contexto económico desafiante para la actividad productiva. En ese escenario, el Ministerio de Producción concentra las políticas destinadas al fortalecimiento industrial, el desarrollo de economías regionales y la promoción de exportaciones.
Entre los principales desafíos de la gestión, el nuevo ministro deberá acompañar a la industria local en un escenario de mayor competencia internacional y sostener la inversión privada mediante herramientas de financiamiento.
Asimismo, deberá profundizar las políticas destinadas a emprendedores, startups y empresas de base tecnológica, y sostener el diálogo permanente con las cámaras empresarias y entidades del agro, capitalizando el conocimiento del ecosistema que Sibilla construyó durante más de dos décadas.
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