
La ciudad de Morteros sigue atravesada por el impacto del crimen de Natalia Delso, de 38 años, ocurrido en una vivienda del barrio Urquiza. La Justicia confirmó, a partir de las pericias forenses, que la mujer fue asesinada por su expareja, Juan Galván, de 46 años, quien luego se habría quitado la vida. La causa está a cargo del fiscal Francisco Payges, que trabaja bajo la hipótesis de un femicidio seguido de suicidio.

El informe de autopsia reveló que Natalia murió de forma inmediata tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza. Además, los especialistas detectaron signos de estrangulamiento en el cuerpo, lo que evidenció la violencia previa al desenlace fatal. En tanto, los peritos descartaron la existencia de indicios de abuso sexual.

El hallazgo de los cuerpos ocurrió luego de que la familia de Natalia comenzara a preocuparse al perder contacto con ella. La mujer había salido por la mañana de la casa de sus padres y debía regresar al mediodía, pero al no responder mensajes ni llamados, un hermano suyo y otro de Galván fueron hasta la vivienda. Allí encontraron una escena extraña, con música a alto volumen y sin respuesta desde el interior.
Al ingresar por la parte trasera de la propiedad, ambos descubrieron los cuerpos sin vida en la cocina. Según la reconstrucción policial, el agresor había asegurado puertas y ventanas con cables y alambres desde adentro, con el objetivo de impedir el ingreso de terceros. Después de atacar a Delso, se habría suicidado por ahorcamiento.

Uno de los datos que más conmoción genera es el antecedente judicial de Galván por hechos de violencia de género. El hombre había cumplido una condena de tres años y diez meses por lesiones graves y leves calificadas contra una expareja, y había recuperado la libertad hacía un año. Pese a ello, no existían denuncias previas radicadas por Natalia, con quien había mantenido una relación de aproximadamente un año que ya había finalizado.



