“Especialmente elevada”: en Buenos Aires, la presión fiscal rural puede ser hasta 14 veces mayor que en otras provincias

En la provincia de Buenos Aires los productores agropecuarios soportan una carga tributaria “especialmente elevada” en comparación con los de Córdoba, Mendoza y Santa Fe. “Una chacra de escala media puede enfrentar una carga fiscal total cercana al 13,10 por ciento de sus ingresos anuales, impulsada principalmente por el Impuesto Inmobiliario Rural, que puede representar alrededor del 11,54 por ciento del ingreso anual“, afirmó la asociación civil Inteligencia Colaborativa para el Desarrollo (ICD) tras la presentación de su Informe de Monitoreo Fiscal Subnacional. Esto ubica a Buenos Aires “muy por encima” del resto de las provincias analizadas para este tipo de contribuyente, siendo “hasta 14 veces mayor”.

“El caso bonaerense muestra con claridad que la presión fiscal no se explica solamente por las alícuotas. En muchos casos, el monto que termina pagando un contribuyente depende de valuaciones fiscales, coeficientes, tramos y reglas administrativas difíciles de anticipar. Eso vuelve al sistema menos transparente y más imprevisible, especialmente para los productores agropecuarios”, indicó Juan Manuel Perez Naufel, director ejecutivo de ICD.

El informe de ICD comparó cuánto pagan hogares, comercios, industrias y productores agropecuarios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza y muestra fuertes diferencias en la composición de los impuestos provinciales.

El informe advierte que, en Buenos Aires, pequeños cambios en la valuación fiscal pueden hacer que un productor pase de un tramo a otro y enfrentar aumentos significativos en el monto final a pagar. Por eso, no solo compara cuánto se paga, sino también cómo se construye esa carga fiscal en cada jurisdicción.

Impuestos: peso por provincia. Fuente: Inteligencia Colaborativa para el Desarrollo.

Para realizar la comparación, ICD trabajó con una metodología de “tipos ideales”, con cuatro perfiles representativos de contribuyentes de escala media: una familia tipo, un comercio minorista, una industria metalmecánica y una chacra agrícola de 200 hectáreas, y estimó cuánto debería pagar cada uno según la jurisdicción en la que se encuentre radicado. El relevamiento consideró los principales tributos provinciales que inciden sobre esos casos, tales como Ingresos Brutos, Inmobiliario urbano y rural, Automotor y Sellos. “En esta primera etapa no se incluyeron impuestos nacionales ni tasas municipales, con el objetivo de aislar y comparar el peso específico de la estructura fiscal provincial”, aclaró el directivo.

Según ICD, en el resto de las provincias también aparecen diferencias relevantes. En Córdoba, la carga fiscal total se ubica en niveles similares a los de otras jurisdicciones para varios perfiles, aunque “el impacto de mecanismos de cálculo como el Coeficiente de Equidad Inmobiliario y la actualización de valuaciones, que pueden afectar la previsibilidad para el contribuyente”, aclararon desde la organización.

En Santa Fe, el estudio observó dificultades para estimar algunos componentes del Impuesto Inmobiliario “por la complejidad y antigüedad de ciertos criterios de valuación”. Aun así, explicaron desde ICD, “la provincia muestra cargas relevantes en los perfiles comercial e industrial, donde Ingresos Brutos aparece como el tributo de mayor incidencia”.

Por su parte, en Mendoza, el estudio relevó la principal excepción de la muestra: “La carga fiscal total aparece considerablemente menor en varios de los perfiles analizados. En el caso agropecuario, a diferencia de Buenos Aires, el componente provincial de mayor peso no es el Inmobiliario Rural sino Ingresos Brutos, con una incidencia sensiblemente más baja”.

Y en CABA, el ABL junto al Inmobiliario adquieren mayor peso relativo para los hogares que en otras jurisdicciones, mientras que en los perfiles comercial e industrial el componente dominante vuelve a ser Ingresos Brutos.

Del relevamiento se desprende que, para contribuyentes de escala media, la carga fiscal total anual tiende a ser similar en cuatro de las cinco jurisdicciones analizadas, aunque varía sustancialmente a composición de los impuestos.

Asimismo, se observa que el peso de los tributos no depende solo de las alícuotas nominales, sino de una combinación de valuaciones fiscales, tablas oficiales, coeficientes, tramos, mínimos y exenciones, que vuelven al sistema más complejo y menos previsible para los contribuyentes.

fuente: CLARIN

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