
El fútbol tiene esas noches donde la alegría y el desconcierto caminan de la mano. Boca Juniors acababa de conseguir un triunfo crucial por 1 a 0 ante Estudiantes de La Plata, gracias a la clásica “ley del ex” ejecutada por Santiago Ascacíbar en el cierre de la primera mitad. Era la primera victoria en el Torneo Clausura 2026 desde el regreso de Rodolfo “El Vasco” Arruabarrena al banco xeneize, un desahogo necesario tras un arranque complicado.
Sin embargo, la noche en Parque Patricios —donde Boca hizo de local en el Palacio Tomás Adolfo Ducó de Huracán debido al mal estado del césped de la Bombonera— se mudó rápidamente de las crónicas deportivas a las pantallas de los teléfonos móviles por una situación insólita.
La imagen que encendió las redes
Poco después de que finalizara el encuentro, comenzó a circular con fuerza un video en redes sociales que despertó todo tipo de comentarios. En la escena se podía ver a cuatro futbolistas del plantel: Álvaro Montero, Sebastián Villa, Santiago Ascacíbar y Ángel Romero parados en la puerta del estadio junto al jefe de seguridad.
La confusión en sus rostros alimentó la hipótesis de que el ómnibus del plantel había partido sin ellos. En el material viralizado, incluso se escucha un diálogo revelador con el encargado de seguridad: “¿Te falta el micro?”, le preguntaron, a lo que el hombre contestó: “El micro sale”, recibiendo como retruco un seco: “El micro se fue”.
Dos versiones para un mismo “olvido”
A partir de allí, el periodismo deportivo y la hinchada se dividieron entre dos explicaciones de lo sucedido:
- La teoría del despiste: De acuerdo con las primeras informaciones del medio Doble Amarilla, el micro efectivamente arrancó sin percatarse de la ausencia de los jugadores. Al ser alertado de la situación a los pocos metros, el chofer tuvo que dar marcha atrás para recoger a los futbolistas olvidados y completar la delegación.
- La salida planificada: Por otro lado, la versión recogida por el diario Olé desmintió el olvido y aportó una mirada más cotidiana y humanizada. Según esta postura, el plantel había quedado liberado tras el partido del miércoles por la noche. Por esta razón, los cuatro futbolistas decidieron retirarse por sus propios medios y se quedaron en la puerta del Ducó esperando remises privados para volver a sus hogares. Esto coincidiría con otra frase atribuida al encargado de seguridad: “El micro sale, ellos se quedan aparte”.
Tranquilidad en lo deportivo
Más allá de la colorida anécdota y los debates de vestuario, lo concreto es que el plantel se marchó completo y con tres puntos vitales en el bolsillo. Con este triunfo, Boca escaló al séptimo puesto de la Zona A con cuatro unidades. El ciclo de Arruabarrena empieza a tomar color y ya tiene la mente puesta en el próximo desafío de este sábado ante Vélez Sarsfield, donde el “Vasco” se medirá ante un viejo conocido de la casa: Guillermo Barros Schelotto.
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