
A 32 años del atentado a la AMIA, que dejó un saldo de 85 víctimas fatales y cientos de heridos, la falta de respuestas definitivas por parte del sistema legal argentino sigue en el centro del debate. En diálogo con La Voz en Vivo, el extitular y expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ), Armando Andruet, brindó un profundo análisis sobre la parálisis institucional que rodea a la causa.
Desde una perspectiva antropológica, el especialista cargó severamente contra las demoras prolongadas en la resolución de casos complejos y definió este accionar como “tiempismo judicial“.
“La capacidad del manejo del tiempo es una práctica absolutamente inmoral pero claramente ejercitada tanto en la justicia federal como en la provincial”, sentenció Andruet, añadiendo que “una justicia postergada es análoga a una memoria herida“ para toda la sociedad.
El juicio en ausencia como única salida para el atentado de la AMIA
En su lectura del escenario actual, Andruet comparó el laberinto procesal de la causa con la literatura de Jorge Luis Borges (sosteniendo que de los laberintos “se sale por arriba“) y recordó que el asesinato del fiscal Alberto Nisman evidenció la fuerte injerencia política en el caso.
Ante la imposibilidad de extraditar a los acusados, el exmagistrado remarcó que la implementación del juicio en ausencia es la única herramienta procesal válida para romper el limbo institucional: “85 familias no pueden seguir a la espera de que ocurra el juzgamiento. Si no hay un juicio en ausencia, en realidad no va a haber nada claro“.
Finalmente, Andruet lamentó que muchos familiares hayan fallecido sin ver avances concretos en la causa, calificando la espera de la comunidad como una “esperanza desesperada” que exige respuestas inmediatas del Poder Judicial.



