
Argentina se encuentra inmerso dentro de un escenario global donde la protección de los niños, niñas y adolescentes -NNyA- en el entorno digital se ha convertido en una prioridad ineludible, esto hace imperativo plantear un debate urgente sobre las condiciones de acceso a las redes sociales y las profundas implicancias. Con una discusión que no solo debe abordar la viabilidad de implementar medidas similares a las regulaciones Europeas, sino también la imperiosa necesidad de gestionar en los adolescentes y en sus familias herramientas para una navegación segura y consciente en el vasto universo digital.
El “MAPS” DE REGULACIONES
Resulta valioso que la conversación sobre el acceso a las plataformas digitales cobre relevancia internacional. Dada la rapidez de la evolución digital, es imperativo integrar alfabetización tecnológica desde la temprana edad, transformando la preocupación en herramientas concretas para la nueva generación
En este sentido, Australia fue pionera, implementando en diciembre de 2025 una prohibición para menores de 16 años, lo que resultó en el bloqueo de 4.7 millones de cuentas en pocos días. Francia, por su parte, aprobó en enero de 2026 un proyecto de ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 15 años, sin posibilidad de consentimiento parental. La legislación francesa no contempla el consentimiento parental como una vía para el acceso, sino que exige una verificación de edad estricta por parte de las empresas. El objetivo primordial es salvaguardar la salud mental y el desarrollo emocional de niños y adolescentes, combatiendo el ciberacoso y la exposición a contenidos inapropiados. El gobierno francés ya ha manifestado que su próximo objetivo será regular las conexiones VPN (Redes Privadas Virtuales) para evitar que los adolescentes eludan esta normativa. España se sumó a esta iniciativa, recientemente, el 3 de febrero del corriente año , el Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la futura prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años. Esta medida exigirá a las plataformas digitales sistemas robustos de verificación de edad y podría acarrear responsabilidades personales o incluso penales para sus ejecutivos en caso de incumplimiento. Otros países como Dinamarca, Reino Unido, e incluso estados de Estados Unidos como Florida y Texas, están debatiendo o implementando legislaciones similares, con edades que varían entre los 13 y los 18 años. La Unión Europea en su conjunto, a través del Parlamento Europeo, ha recomendado los 16 años como edad mínima generalizada para el acceso a redes sociales, permitiendo el acceso desde los 13 con consentimiento parental.
ARGENTINA FRENTE AL ESPEJO EUROPEO: ENTRE LA AUTONOMÍA PROGRESIVA Y LA URGENCIA DE LA PROTECCIÓN
Nuestro país, debe profundizar el debate sobre la edad de acceso a las redes sociales y la protección de los NNyA en el entorno digital. Actualmente, la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales establece que la edad de consentimiento para el tratamiento de datos personales en entornos digitales es de 13 años. Sin embargo, este marco legal se complementa con la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que consagra el principio de autonomía progresiva, reconociendo la capacidad creciente de los menores para ejercer sus derechos de forma autónoma a medida que maduran. Además, la Ley 27.590, conocida como Ley Mica Ortega, ha establecido el Programa Nacional de Prevención y Concientización del Grooming, reflejando la preocupación del Estado argentino por los riesgos en línea.
Celebramos que en este marco, el Congreso argentino este poniendo en debate esta situación, en el mes de agosto del año 2025 se presento el Proyecto 4691-D-2025 por el Diputado Adolfo Bermejo,que propone un marco regulatorio más estricto: prohibición total para menores de 14 años, consentimiento parental verificable para adolescentes de 14 a 16 años, y acceso libre a partir de los 16 años. Este proyecto también plantea obligaciones de “privacidad por diseño” y la implementación de entornos protectores por defecto en las plataformas.
Las estadísticas refuerzan la urgencia de estas discusiones. Datos de UNICEF de 2025 revelan que el 96% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA) en Argentina tienen acceso a internet en el hogar, y un alarmante 79% utiliza redes sociales de forma habitual. Estos datos se correlacionan con un aumento en los riesgos, como el contacto con aplicaciones de apuestas o casinos virtuales (8 de cada 10 adolescentes en el último año) y el reporte de niveles crecientes de ansiedad y problemas de autoestima vinculados al uso de algoritmos y la presión social digital.
EL ALGORITMO COMO ALIADO
Para que esto suceda es imperioso que como adultos hagamos click en los sitios correctos, y la educación digital es urgente y necesaria, ya no se puede dejar para otro momento, haciendo que se convierta en un camino sinuoso y complejo , pero necesario.
La implementación de una prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años en Argentina, similar a las propuestas europeas, implicaría un desafío significativo. No solo requeriría una modificación del marco legal actual, elevando la edad de consentimiento para el tratamiento de datos personales, sino también una inversión considerable en tecnología para la verificación de edad y la adaptación de las plataformas. Además, se debería considerar el principio de autonomía progresiva, buscando un equilibrio entre la protección y el ejercicio de los derechos de los adolescentes.
Podemos comprender así que la preocupación por el bienestar de los NNyA en el entorno digital es universal, por lo que la experiencia de países como España y Francia, que avanzan hacia una regulación más estricta, van a ofrecer un valioso espejo para Argentina. El debate está abierto y la necesidad de encontrar soluciones efectivas para proteger a las nuevas generaciones en el vasto universo de las redes sociales es una tarea impostergable.
EDUCAR EN EL MUNDO DIGITAL ES VITAL
Es fundamental empoderar a los NNyA y a sus familias con información y conocimientos que sean claves para el uso responsable y seguro.
Algunas claves a modo de recomendación:
- Alfabetización Digital Crítica: No basta con prohibir; es esencial enseñar a navegar críticamente por el contenido, a discernir información falsa y a comprender los mecanismos de las plataformas. Fomentar el pensamiento crítico sobre lo que ven y comparten es una habilidad vital.
- Configuraciones de Privacidad y Seguridad: Educar sobre la importancia de configurar perfiles privados, limitar la información personal compartida y ser cautelosos con las solicitudes de amistad o mensajes de desconocidos.
- Establecer Límites de Tiempo de Pantalla: Fomentar un equilibrio saludable entre el tiempo en línea y las actividades offline.
- Comunicación Abierta y Confianza: Crear un ambiente de confianza en el hogar, para que se sientan seguros de hablar sobre sus experiencias en línea, tanto positivas como negativas, sin temor a ser juzgados o castigados.
- Identificación y Reporte de Riesgos: Enseñar a los adolescentes a identificar situaciones de riesgo como el ciberacoso, el grooming o la exposición a contenido dañino
Dejo esta reflexión “Antes de prohibir, aprendamos a conectarnos, el poder como adultos endentar el basto mundo digital es el primer paso para protegerlos. Nuestra presencia y atención se convierte en el control parental más efectivo, teniendo la escucha como aliada lograremos acompañar y enseñar. La regulación en el tiempo de las pantallas, es real, con problemas que pueden ser muy graves impactando en el desarrollo de los niños y niñas, por lo tanto, debemos fomentar un equilibrio saludable con el mundo real y las conexiones interpersonales.
Seamos sus guías, no solo sus censores, el dialogo abierto, la confianza, la educación, son la mejor red de seguridad.” Lic Lacoste Denise.
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