
A poco del Día del Niño, que coincide con el fin de semana largo por el paso a la inmortalidad de San Martín, la industria apuesta a que este combo juegue a favor de la actividad, estirando la ventana de compra y mejorando el movimiento en shoppings, jugueterías físicas y plataformas digitales.
El celular, protagonista
El comercio electrónico llega bien posicionado: en el primer semestre de 2026 registró un crecimiento superior al 55% interanual, con 645 millones de unidades vendidas y un ticket promedio de $134.519.
Según Interact, el dispositivo móvil es la vía de acceso casi exclusiva. En el último Hot Sale, el 93% de las operaciones se realizaron desde celulares. “El consumidor compra con la calculadora en la mano y financia antes que postergar”, explicó Emmanuel Cristal, de Wego Digital Hub.
Compras informadas y planificadas
La postergación de la compra no es improvisación, sino estrategia. May Pereyra, de Somos Chili, señaló que el cliente actual llega al mercado altamente informado, compara precios y concentra la compra en los últimos días para aprovechar la mejor combinación entre precio, financiación y descuentos.
La batalla por las cuotas
Las campañas de bancos y retailers comenzaron a fines de julio y se extienden hasta el 20 de agosto, transformando la fecha en el “Mes del Niño”. Hoy conviven descuentos de hasta 40% con planes de hasta 24 cuotas sin interés.
Los marketplaces concentran el 47% de la facturación online. Para Daniel Jejcic, CEO de avenida+, el consumidor evalúa la propuesta integral: precio, valor de la cuota, descuento bancario, costo de envío y tiempos de entrega.
Juguetes vs. pantallas
Más allá de la coyuntura económica, las marcas enfrentan el desafío de devolverle relevancia al juguete tradicional frente al universo digital.
Para Pablo Marcovich, de Samba, la clave es recuperar lo que sucede cuando un chico juega, imagina y comparte, sin plantear una batalla entre lo físico y lo digital. Por eso crecen los juegos didácticos y de mesa, que justifican el gasto familiar.
El componente emocional sigue siendo central: diseño, calidad, marca y personajes bajo licencia son decisivos. “No se compra solo una prenda, sino un universo que el chico reconoce y desea”, destacó Maca Báez, de Rotundo Media Group.
fuente: Agencia Noticias Argentinas.




