
Cada 8 de abril se celebra el Día Internacional de la Empanada, uno de los platos más consumidos por los argentinos. En Córdoba, esta tradición gastronómica tiene un sello propio: el equilibrio agridulce que combina carne, cebolla, azúcar y pasas de uva, con el picor del ají molido.
Origen y mestizaje cultural
La técnica de envolver rellenos en masa nació en la antigua Mesopotamia y llegó a América con los colonizadores españoles. En Córdoba, la receta se consolidó gracias a dos influencias:
- Los Jesuitas, que introdujeron el contraste de sabores en la cocina criolla.
- El Gaucho, que incorporó definitivamente el azúcar y las pasas a la base andaluza.
Los secretos de la empanada cordobesa
Según referentes gastronómicos, como el chef Gabriel Reusa, estos son los pilares de la receta auténtica:
- Jugosidad garantizada: usar la misma cantidad de carne que de cebolla.
- Balance agridulce: azúcar y pasas, pero con ají molido para mantener el picor.
- Masa con color: elaborada con grasa vacuna y pimentón o azafrán cordobés.
- El secreto de secretos: colocar un trozo de grasa sólida dentro de cada empanada y pintarlas con grasa fundida antes del horno.
- Remate final: espolvorear con azúcar impalpable apenas salen del horno caliente.
Córdoba y su identidad gastronómica
La empanada cordobesa fue reconocida por el ranking internacional Taste Atlas como uno de los mejores platos de la provincia. Su receta refleja más de un siglo de mestizaje cultural y se ha convertido en un verdadero símbolo de identidad local.
Celebrar este 8 de abril con una docena de empanadas cordobesas es, en definitiva, rendir homenaje a una tradición que une historia, sabor y pertenencia.




