
La ciudad de Córdoba pondrá en marcha desde este martes un nuevo sistema de estacionamiento medido que transformará por completo la dinámica en la vía pública. La principal novedad será la eliminación del cobro en efectivo por parte de los tradicionales “naranjitas”, quienes pasarán a desempeñarse como “constatadores urbanos” bajo un esquema completamente digitalizado.
La reforma será implementada de manera conjunta entre la Municipalidad y la Provincia, con el objetivo de regular una actividad que durante años funcionó en un terreno gris. A partir de ahora, el valor del estacionamiento será definido oficialmente por el municipio y estará atado al precio de la nafta premium de YPF, tomando como referencia el 60% de su valor por hora.
El nuevo sistema funcionará mediante la aplicación SEMM o a través del escaneo de códigos QR instalados en la cartelería urbana. Según los valores actuales, estacionar costará alrededor de $1.410 por hora y el pago sólo podrá realizarse de forma digital o en comercios adheridos.

Dentro de este esquema, los actuales cuidacoches autorizados por las ocho cooperativas municipales dejarán de recibir dinero en mano. Identificados con chalecos marrones y credenciales oficiales, pasarán a cumplir tareas de asistencia y control. Además, percibirán el 80% de la recaudación generada digitalmente en las zonas asignadas.
El sistema regirá de lunes a viernes de 8 a 20 y los sábados de 8 a 14. Fuera de esos horarios, el estacionamiento volverá a ser gratuito. La normativa también elimina cualquier posibilidad de “pago voluntario” en la vía pública, salvo durante eventos masivos o espectáculos en lugares habilitados como el Kempes, Plaza de la Música, Forja o Quality.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, defendió la medida y aseguró que busca recuperar el orden en un contexto social complejo. “Salimos a poner orden público en el momento socioeconómico más crítico de las últimas tres décadas”, afirmó, al tiempo que remarcó el crecimiento de problemas vinculados al desempleo, la salud mental y el consumo problemático.
Desde la Provincia confirmaron que ya fueron notificados más de 500 cuidadores informales y advirtieron que quienes continúen cobrando de manera clandestina podrán ser sancionados mediante el Código de Convivencia. Sin embargo, Quinteros sostuvo que el objetivo no será “salir a cazar naranjitas”, sino avanzar hacia un cambio cultural acompañado por programas sociales y alternativas de inclusión laboral.
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