
Lo apodaban el “Lobo de Essex”, en referencia a la película de “El Lobo de Wall Street”, por estafar a un total de 74 personas en un esquema Ponzi por el cual recaudó 1 millón de libras esterlinas.
James Gillingham, de 38 años, fue condenado a cinco años y seis meses de cárcel por ser el cerebro detrás de un esquema de inversión que prometía “rendimientos garantizados y beneficios sustanciales”, según detalló Policía de la Ciudad de Londres.
Este miércoles Gillingham se declaró culpable de fraude, blanqueo de capitales y obstrucción a la justicia ante el Tribunal de la Corona de Southwark.
De acuerdo con la BBC, Gillingham lideró una banda de presuntos corredores de bolsa que utilizaba alias inspirados en películas y series de televisión para persuadir a decenas de personas a que inviertan sus ahorros en cuentas de trading gestionadas.

A través de las empresas Choice Option y Blue Crest Capital Options (BCCO) prometía una rentabilidad mensual fija entre el 0,5 y el 5 por ciento. Sin embargo, el dinero era destinado a financiar sueldos, gastos generales de las empresas y el pago de dividendos a los inversionistas existentes, en lugar de generar utilidades a través de una actividad comercial genuina.
La investigación determinó que Gillingham desempeñó un rol clave en la operación. Reclutaba personal, alquilaba oficinas equipadas, elaboraba material de marketing y publicidad, y ejercía control exclusivo sobre los arreglos bancarios vinculados al esquema.
La operación colapsó en octubre de 2016 y las víctimas no pudieron acceder a sus cuentas ni recuperar sus ahorros. Gillingham se quedó con el 20 por ciento de las ganancias. Era el mayor beneficiario individual de los fondos de los inversores.
La fuga del “Lobo de Essex” tras el colapso de la estafa
Tras el inicio de la investigación, Gillingham huyó de Reino Unido y comenzó una nueva vida en Singapur. En repetidas ocasiones, los investigadores lo llamaron a declarar voluntariamente, aunque sin éxito.
En enero de 2021, fue acusado por falsas declaraciones, pero una vez más no se presentó ante la Justicia. Fue así que febrero de 2021 se emitió una orden de arresto en su contra.
Mientras tanto, en Singapor fue condenado por otro delito no relacionado con la investigación que se realizaba en Reino Unido. En agosto de 2025 fue condenado y deportado. De esta forma, fue arrestado en el aeropuerto.
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