Bugsy Malone cumple 50 años: gangsters, chicos y ametralladoras que disparaban crema

Una película de gangsters protagonizada íntegramente por niños. Bugsy Malone, de Alan Parker, no pretende ser una película infantil, sino una crítica mordaz a los valores y comportamientos infantiles de los clásicos del cine negro de Hollywood. Los gangsters utilizaban ametralladoras que en vez de disparar balas disparaban bombas de crema.

Bugsy Malone cumple, este miércoles 22 de julio, 50 años de su estreno.

Parker, que luego dirigiría Expreso de medianoche, Birdy o Evita, era un famoso director de publicidades en Inglaterra por aquel entonces. Y la idea de la historia de Bugsy se le ocurrió mientras conducía de Londres a su casa en Derbyshire. Para mantener a sus hijos ocupados, les contó esta historia, y su hijo Alexander le preguntó por qué los niños no podían ser los héroes. Y ahí se le disparó la idea de hacer la película.

La trama, entre balas de crema

Bugsy Malone era un promotor de boxeo arruinado, en la Nueva York de los años ‘20 -pero fue rodada en Inglaterra, en los míticos estudios Pinewood-. Y se ve envuelto en una guerra territorial en la época de Al Capone entre dos bandas rivales, una liderada por Fat Sam (John Cassisi) y la otra por Dandy Dan (Martin Lev). Jodie Foster, la más experimentada del elenco, a sus 13 años, interpretó a la femme fatale Tallulah, una cantante de club nocturno y se luce en una balada de Paul Williams con un estilo similar al de Rita Hayworth en Gilda.

Alan Parker y los protagonistas: Jodie Foster (tenía 13 años) y Scott Baio. Fotos Archivo Clarín

Pero los niños de Bugsy Malone no se comportan como si la historia fuera una farsa, o una actuación. Para ellos, es real.

Parker filmó Bugsy Malone en 1975, mucho antes de que rodara clásicos musicales como Fama (1980), Pink Floyd The Wall (1982), The Commitments (1991) y Evita (1996).

Obviamente el traspaso al teatro musical tarde o temprano iba a llegar. En 1997 se representó en el West End londinense un musical inspirado en la película, con un reparto en el que figuraban Ben Barnes y Jamie Bell. Y, por ejemplo, Catherine Zeta-Jones debutó interpretando a Tallulah en el escenario en una adaptación de la película al teatro, también en el West End, en 1983.

John Cassisi,

Alan Parker rara vez había dado permiso para que se hicieran producciones teatrales profesionales de Bugsy Malone, y nunca le había gustado ninguna de las que sí permitió. Sin embargo, en 2015 concedió permiso al Lyric Theatre de Hammersmith (Londres) para ponerla en escena e, impresionado por los planes del equipo creativo para el espectáculo, también asistió a algunos ensayos. La producción, que se estrenó en abril de 2015, fue un éxito rotundo, recibiendo críticas de 5 estrellas, agotando las entradas e incluso ampliando su producción inicial debido a su popularidad.

Parker dijo que le encantó la producción y llegó a decir que, algunas escenas, eran incluso mejor que en la película.

Además de las balas de crema, recordarán los autos impulsados a pedal… Bueno, esos automóviles podían alcanzar una velocidad máxima de alrededor de 16 km por hora. Si se mira con atención, en algunas escenas se puede ver los pies de varios utileros en la parte trasera de los coches, empujándolos. Todos se fabricaban a mano y a medida, y cada uno costó aproximadamente la misma cantidad de dinero que un auto Mini normal de la época.

Originalmente usaron crema de afeitar, pero fracasó porque llegó a lastimar los ojos. En la foto, Paul Murphy y Scott Baio.

Balas de crema que lastimaban los ojos

Se lanzaron más de mil tartas de crema durante el rodaje de la película. Parker primero probó con bolas de cera rellenas de crema, pero les dolían tanto a los chicos que al final las pistolas disparaban pelotas de ping pong.

Pero al final los actores que disparaban las ametralladoras, en realidad apuntaban contra la nada: lo que veíamos en la pantalla era una edición entre los disparos y las tomas de los otros actores golpeados por las bolas de crema que les lanzaban.

La película usó casi 3.800 litros de crema sintética para las armas. El plan original era usar crema de afeitar, pero fue un fracaso porque llegó a lastimar los ojos de varios actores, o sufrían reacciones alérgicas.

La acribillada. La filmaron última, porque no se podía sacar la crema de limón de los trajes.

Así que probaron todas las mezclas. La original se disparaba con aire comprimido a través de una tubería. También probaron con grasa de vela y crema de limón. El productor Alan Marshall se ofreció como voluntario para que le dispararan y así ver el efecto. Y era imposible limpiar la crema de limón de los trajes.

El desarrollo de las armas que disparaban crema tomó tres meses de trabajo a los creadores de efectos especiales de los estudios Pinewood.

A Cannes en un Escarabajo, y su éxito mundial

El productor David Puttnam contó que cuando llevaron la película al Festival de Cannes, llevaron los rollos de la película en un Volkswagen Beetle o Escarabajo. “Nadie sabía quiénes éramos”, dijo Puttnam. Proyectaron la película y sacaron a Alan Parker del cine en andas, porque la respuesta fue increíble.

Jodie Foster venía de rodar

La película fue un éxito en el Reino Unido. Ganó cinco premios BAFTA, incluyendo mejor actriz de reparto y actriz revelación para Foster (también reconocieron su trabajo en Taxi Driver). Pero, así como le fue muy bien en la taquilla en Gran Bretaña y en países como Japón, Paramount la estrenó de forma limitada en los cines estadounidenses, generalmente acompañando como segunda película a otro estreno.

El propio Alan Parker admitió tener una actitud ambivalente hacia la película y durante años no la incluyó a la hora de hablar de su filmografía… Sin embargo, con el paso de los años su actitud cambió y llegó a sentirse muy orgulloso de ella.

Un elenco de gangsters interpretados por chicos

El casting para esta película tardó todo un año en completarse. Parker realizó audiciones para esta película durante más de un año en toda Gran Bretaña, incluida la base aérea de Lakenheath en Suffolk (Inglaterra), además de audiciones en Harlem (Brooklyn) y Los Ángeles (California). En total, vieron a más de 10.000 jóvenes. El reparto de la película estaba compuesto predominantemente por actores y actrices desconocidos. Algunos tenían un crédito televisivo o un poco de experiencia televisiva.

Los secuaces de la mafia, en los años '20. El mayor de los chicos tenía 16 años.

El complejo callejero de Nueva York de 1929 fue el escenario principal y más grande de la película. Se construyó en el escenario de sonido más grande de los estudios Pinewood de la época, el B Stage. Se utilizaron más de ochenta toneladas de hormigón, y se canalizaba vapor auténtico desde su base para que saliera a borbotones por las alcantarillas del set que simulaban la calle. El asunto es que el “complejo callejero” tenía que ser un set construido y no un lugar real, ya que a los niños actores no se les permitía trabajar de noche. Por más que rodaban de día, iluminaban el set para que pareciera de noche.

La burocracia oficial para permitir que los niños trabajaran en la película era abrumadora. Cada chico tenía que someterse a un examen médico individual y a un permiso de trabajo. Y hubo hasta seis profesores durante el rodaje dando clases a los niños.

Parker no paraba de decir malas palabras, ante los ojos atónitos de los profesores y tutores de los niños que actuaban (o sea: todo el elenco). Y el director contó que la actriz originalmente seleccionada para interpretar a Blousey, terminó interpretando a la pareja ecuestre de Dandy Dan. Ni siquiera aparece en los créditos del reparto.

Jodie Foster como Tallulah, interpreta un tema como si fuera Rita Hayworth en

Y estaba Jodie Foster, que se puso a llorar

Jodie Foster acababa de terminar de rodar Taxi Driver cuando llegó a Londres, con 13 años, para filmar Bugsy Malone. Siempre se enojaba porque el maquillaje y el peinado tardaban muchísimo. Tenía que presentarse en el set a las 6 de la mañana. Tardaban tres horas con ella. En el set, era como una adulta y la trataban como a una estrella.

Foster se puso a llorar al ver lo que el equipo de maquillaje le hacía en el pelo y las cejas para que se pareciera a Tallulah. Contó que le mintieron, le dijeron que simplemente iban a enjuagarle la cabeza y terminaron decolorándole el cabello con peróxido o agua oxigenada. También fue la primera vez que se depiló las cejas.

La actriz admitió en entrevistas posteriores al rodaje que muchos de los chicos británicos que actuaron en la película le resultaban “aterradores”, por las “travesuras” que hacían.

Florence Garland y Scott Baio se odiaban fuera de cámara. Para ella fue debut y despedida del cine.

Y hubo una rivalidad entre los niños del Reino Unido y los estadounidenses. Las bailarinas británicas bloqueaban las salas de los estudios Pinewood a los actores y bailarines estadounidenses. Y si no daban la “contraseña”, los rociaban con un extintor de fuego.

Al buscar a Fat Sam, Alan Parker fue a una escuela en Brooklyn, se metió en un aula y preguntó quién era el chico más travieso. Toda la clase giró y señaló a John Cassisi, que se quedó con el papel.

John Cassisi, que interpretó a Fat Sam, no solo acosaba a sus secuaces en la película, sino que también era conocido por maltratarlos -jugando- fuera de ella. Sheridan Earl Russell, que interpretó a Knuckles, contó que John lo llamaba entre una escena y otra y lo usaba como puching ball de boxeo, y luego se reía.

A Jodie Foster la engañaron cuando la caracterizaron para interpretar a Tallulah. Y se puso a llorar.

“Yo medía casi 1,83 m a los 16 años, y el actor que interpretaba a Fat Sam era mucho más bajo, así que hay muchas escenas en las que estoy, no exactamente de rodillas, pero sí agachado, para que pudiéramos salir en el mismo plano”, recordó Russell días atrás.

Todo el elenco tenía 16 años o menos en el momento de la filmación.

Música en la cocina

Además del guion, Alan Parker también escribió varias canciones para la película. Reunió a los productores David Puttnam y Alan Marshall (luego, histórico productor de Parker) en su casa. Y, en la cocina, se puso a interpretar algunas de ellas. La respuesta de Puttnam, que luego le produciría junto a Marshall Expreso de medianoche, la siguiente de Parker, fue “Creo que es mejor que busquemos un compositor profesional”.

Alan Parker quería componer las canciones de su opera prima. Los productores no lo dejaron.

Y así entró Paul Williams al proyecto. Williams venía de hacer la música de Un Fantasma en el Paraíso, para Brian De Palma, donde también tenía un personaje, y había sido candidato al Oscar por la música.

Y volvería hacerlo por la de Bugsy Malone.

Paul Williams escribió toda la música para esta película y cantó muchas de las letras que le tocaban a Bugsy, doblando a Scott Baio. Parker odiaba escuchar a los chicos cantando, así que los temas musicales son cantados por adultos.

La primera víctima, Roxy Robinson, al que atacan en un callejón.

Un día Williams apareció de repente en el set de filmación, para conocer a los chicos. Durante los siguientes cinco o seis años, los niños recibieron una carta manuscrita de Paul en Navidad, deseándoles una Feliz Navidad.

Scott Baio interpretó al personaje del título luego de haber, primero, rechazado el guion (bueno, habrá sido él, sus padres o su representante) y hasta haber salido corriendo de la audición.

Si bien todas las chicas que actuaron en la película estaban encantadas y enamoradas de él, Florence Garland (Bloussey Brown) tuvo una relación fría fuera de la pantalla con él, y admitió años después en un documental que no podía soportarlo. La falta de química entre ellos se nota en sus escenas juntos.

Martin Lev era Dandy Dan. Tenía 16 años cuando la filmó, y murió a los 32 años en Londres.

A Florence primero le habían dado un papel menor, hasta que la actriz original destinada a interpretar a Blousey experimentó un crecimiento acelerado y se hizo más alta que Scott Baio (recordemos que el casting demoró un año). Lo cierto es que Bugsy Malone fue la única película en la que actuó Florence Garland.

Dicen que Parker tenía sus supersticiones. Así como odiaba las palomas -y por eso en Corazón satánico a Harry Angel, el personaje de Mickey Rourke, lo hace en una escena atravesar un gallinero, si el primer día del rodaje le iba bien, se ponía la misma ropa todos los días.

Cosa de chicos.

fuente: CLARIN

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