
La Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del INTA, junto con sus agencias de extensión, desarrolla desde hace años una línea de trabajo vinculada a la producción bubalina: una actividad que se consolida como alternativa productiva en zonas con suelos de baja aptitud ganadera, exceso hídrico y pastizales naturales de difícil aprovechamiento.
El búfalo se adapta especialmente bien a ambientes del NEA caracterizados por anegamientos temporarios, altas temperaturas y pasturas naturales de baja calidad relativa, donde otros sistemas ganaderos presentan mayores limitaciones productivas. El Ing. Agr. Orlando Alvarez destaca “…La provincia de Corrientes tiene un ambiente ideal para la producción bubalina; producción que se adapta muy bien a nuestros campos bajos y humedales.”
Desde el INTA se promueve el conocimiento y la difusión de este sistema como una opción viable para diversificar la ganadería regional. De esta forma, se trabaja en la generación de información técnica, validación de sistemas productivos y acompañamiento a productores; abordando aspectos tanto productivos como de organización, comercialización y agregado de valor.

La Técnica Ángeles Encina destaca las actividades que se realizan desde extensión: “…se acompaña de manera permanente a los productores buscando el desarrollo de la producción bubalina. En nuestra zona además trabajamos en articulación con la Asociación Búfalos del Ibera: trabajamos junto a ellos fortaleciendo la comercialización a través de los remates generales y promoviendo la elaboración y difusión de subproductos derivados de la carne y la leche bubalina.”
En un arduo trabajo conjunto que busca agregar valor a la producción, fortalecer la actividad y generar más oportunidades para el sector todavía hay mucho por hacer. “La promoción del consumo de carne de búfalo y derivados es una tarea que hay que hacer juntos, instituciones y productores. Hay mucha aceptación por el consumidor pero también mucho desconocimiento.”, destaca Álvarez.
En los últimos años, la producción bubalina en Corrientes ha mostrado un crecimiento sostenido, impulsada por su adaptación al ambiente, rusticidad y posibilidad de diversificación productiva, consolidándose como una alternativa estratégica dentro de los sistemas ganaderos.
La cría de búfalos se posiciona como una opción productiva con potencial, especialmente en zonas donde las condiciones ambientales limitan otras actividades ganaderas, aportando herramientas para una producción más eficiente, adaptable y sustentable.




