
Athian, Rumin8 y Minerva Foods concretaron un proyecto piloto que permitió verificar y comercializar créditos de “insetting” generados a partir de la reducción de emisiones de metano en ganado bovino. La experiencia abre una nueva vía para monetizar mejoras ambientales dentro de la propia cadena ganadera.
La producción ganadera brasileña dio un nuevo paso en materia de sustentabilidad con la comercialización de los primeros créditos de insetting para carne bovina del país. La operación fue realizada por Athian junto a Rumin8 y Minerva Foods, a partir de reducciones verificadas de emisiones de metano generadas dentro de la cadena de valor.
La iniciativa surgió de un proyecto piloto en el que se evaluó un nuevo ingrediente desarrollado por Rumin8 para la alimentación del ganado. Según los resultados informados, su utilización permitió alcanzar una reducción significativa de las emisiones de metano.
Athian utilizó su plataforma para verificar los datos obtenidos, registrar las reducciones como créditos de insetting y posteriormente comercializarlos a Minerva Foods.
¿Qué implica el insetting para la ganadería?
El modelo aplicado busca que las reducciones de emisiones se produzcan y contabilicen dentro de la propia cadena de suministro.
En este caso, las prácticas implementadas en los establecimientos y que demuestran una reducción de emisiones constituyen los denominados “protocolos”. El proyecto brasileño permitió evaluar tanto la eficacia del ingrediente de Rumin8 para mitigar gases de efecto invernadero como su potencial incorporación como protocolo dentro de la plataforma de Athian.
“La noticia es emocionante y pionera en varios sentidos”, destacó Kendra Tolley, cofundadora y directora comercial de Athian.
Según explicó, el proyecto permitió demostrar todo el proceso, desde la generación y verificación de las reducciones de emisiones hasta su comercialización como activos vinculados a las emisiones de Alcance 3. También significó la primera aplicación de este esquema dentro de la industria brasileña de carne bovina.
Del feedlot al crédito de sostenibilidad
Rumin8 es una compañía de tecnología climática que desarrolla ingredientes y suplementos destinados a reducir la producción de metano del ganado. En el proyecto piloto, su tecnología fue evaluada dentro de un sistema de engorde a corral en Brasil.
David Messina, CEO de Rumin8, aseguró que los resultados mostraron una “sólida eficacia” del producto en ese sistema productivo y consideró que la experiencia demuestra cómo distintos actores de la cadena pueden trabajar conjuntamente para mejorar la huella ambiental de la producción bovina.
El esquema de Athian contempla proporcionar a los productores protocolos científicamente validados para disminuir emisiones, facilitar la recopilación y posterior verificación de los datos por terceros y, finalmente, registrar y comercializar esas reducciones como créditos de insetting.
Estos créditos pueden ser adquiridos por compañías alimentarias interesadas en avanzar en sus objetivos de reducción de emisiones de Alcance 3.
Minerva Foods adquirió los créditos
En este primer proyecto brasileño, Minerva Foods fue la compañía que adquirió los créditos generados.
“En Minerva, creemos que el progreso ambiental en la producción de carne bovina debe ser medible y verificable”, señaló Marta Giannichi, directora global de Sostenibilidad de la compañía.
La ejecutiva destacó que el piloto permitió demostrar que las reducciones de metano pueden cuantificarse a nivel de los establecimientos ganaderos e incorporarse posteriormente a un marco verificable dentro de la cadena de suministro.
Más de US$ 25 millones para productores
Athian ya utiliza este mecanismo con diferentes actores de la producción agropecuaria. Entre sus clientes se encuentran grandes cooperativas lecheras de Estados Unidos, procesadores internacionales de productos lácteos y compañías alimentarias.
Desde que comenzó a emitir este tipo de créditos, los productores participantes recibieron más de US$ 25 millones por implementar prácticas destinadas a reducir emisiones.
De acuerdo con la compañía, los proyectos desarrollados hasta el momento permitieron reducir aproximadamente 600.000 toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e).
La experiencia brasileña amplía ahora ese modelo hacia la producción de carne bovina y muestra una alternativa para que las reducciones verificables de emisiones no solo formen parte de los compromisos ambientales de las empresas, sino que también puedan transformarse en un incentivo económico dentro de la cadena ganadera.




