
La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, incorporó nuevos testimonios que complican la situación de su madre y su padrastro, en un caso que sigue generando conmoción.
Según trascendió, ambos habrían intentado instalar una versión de los hechos para evitar ser descubiertos, mientras la Justicia avanza en la reconstrucción de lo ocurrido.
Antecedentes de violencia en el entorno
En las últimas horas, salieron a la luz relatos que señalan que el padrastro del menor tenía un historial de violencia contra niños en relaciones anteriores.
Una de sus exparejas aseguró que el hombre ejercía agresiones físicas y psicológicas sobre un hijo, con episodios que incluían golpes, encierros y amenazas durante varios años.
Otra mujer también denunció situaciones similares, afirmando que el acusado ejercía violencia sobre una hija en común, lo que refuerza la hipótesis de un patrón de conducta.
Testimonios que involucran a la madre biológica de Ángel
La madre del niño también quedó bajo sospecha tras conocerse declaraciones que la vinculan con episodios de maltrato contra otros hijos.
Un familiar relató que la mujer habría protagonizado agresiones físicas contra un niño de 8 años, en situaciones que se habrían repetido en más de una ocasión.
Según ese testimonio, uno de los episodios ocurrió cuando el menor pidió comida y fue golpeado con violencia, sufriendo lesiones en la boca y la nariz.
Un contexto de violencia sostenida
En otro hecho, el mismo niño habría sido nuevamente agredido tras solicitar alimento, en un episodio que incluyó violencia física, insultos y negación de comida.
Estos antecedentes refuerzan la hipótesis de que el menor vivía en un entorno de violencia reiterada, con situaciones que no habían sido plenamente visibilizadas.
Avance de la investigación
Con estos elementos, la causa avanza hacia una instancia más compleja para los adultos involucrados, mientras la Justicia busca determinar responsabilidades y reconstruir las circunstancias de la muerte.
El caso expone un escenario marcado por violencia previa dentro del núcleo familiar, que ahora es clave para entender lo ocurrido.
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