
El mercado de pases europeo se ha visto sacudido por una noticia de alto impacto: el FC Barcelona ha iniciado gestiones formales para incorporar a Julián Álvarez. Según informan medios españoles, la directiva del club catalán busca dar un golpe sobre la mesa y posicionar al delantero argentino como el eje de su nuevo proyecto deportivo para la temporada 2026/27.
Una cumbre decisiva en Barcelona
El movimiento clave se produjo recientemente en un hotel de la ciudad condal, donde Deco, director deportivo del Barcelona, se reunió con Fernando Hidalgo, representante del jugador. En este encuentro, la dirigencia culé manifestó formalmente su deseo de cerrar la operación lo antes posible, encontrando una buena predisposición por parte del atacante para vestir la camiseta blaugrana.
Aunque Álvarez se siente cómodo en el Atlético de Madrid, el ambicioso proyecto del Barça resulta una tentación difícil de ignorar. La intención del club presidido por Joan Laporta es reconstruir un plantel capaz de conquistar la Champions League, considerando a «La Araña» como el reemplazo ideal para Robert Lewandowski.
Las pretensiones del Atlético de Madrid
A pesar del interés mutuo entre el club y el jugador, la negociación con el Atlético de Madrid representa el obstáculo más complejo. El club «colchonero», que pagó 75 millones de euros al Manchester City hace dos años, no tiene intenciones de facilitar su salida.
Se estima que la entidad madrileña solicitaría una cifra cercana a los 150 millones de euros para desprenderse de su figura. Mientras tanto, el Barcelona ya ha comprometido una inversión importante tras asegurar el fichaje del inglés Anthony Gordon por 70 millones fijos más variables, lo que obliga a la dirigencia a realizar un exhaustivo balance financiero para afrontar la llegada de Julián.
Actualidad y Selección
En el presente, Julián Álvarez se encuentra enfocado en su recuperación física tras una lesión en el tobillo que lo mantiene fuera de las canchas desde principios de mayo. Su prioridad inmediata es llegar en óptimas condiciones al Mundial 2026, mientras su entorno define si su futuro post-Copa del Mundo seguirá ligado a Madrid o si dará el gran salto hacia Cataluña.
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