
En América hay una ciudad que cumple el rol de capital nacional y, al mismo tiempo, es la más deshabitada del continente. Según los registros oficiales del 2010, viven menos de 17.000 personas.
A diferencia de las grandes capitales de la región, no concentra millones de habitantes ni se expandió como una metrópolis. Su estructura urbana es ordenada, de baja densidad y dominada por edificios administrativos, un perfil que responde a una planificación específica.
Mientras otras capitales crecieron alrededor del comercio, la industria o la migración interna, esta ciudad mantuvo una escala reducida desde su origen.
La ciudad es Belmopán, capital de Belice, un país de Centroamérica con una población total inferior al medio millón de habitantes, un contexto que ayuda a explicar, aunque no justifica por completo, su singularidad demográfica.
Los datos oficiales disponibles indican que Belmopán tiene 16.451 habitantes, cifra que la confirma como la capital de América más deshabitada en contraste a capitales como Ciudad de México, Lima y Bogotá que se mantienen como las más pobladas del continente.
Ese registro corresponde al último censo nacional realizado en 2010. Aunque se trata de un dato desactualizado, las estimaciones posteriores no modifican de manera sustancial su posición dentro del ranking continental.
Viven menos de 17.000 personas y se la considera la capital de América más deshabitada del continente.Distintas proyecciones demográficas ubican hoy a la ciudad en un rango de entre 22.000 y 27.000 habitantes, un volumen que sigue siendo reducido para una capital. Incluso en el escenario más alto, la diferencia con otras capitales americanas sigue siendo marcada.
Belmopán: una capital joven, planificada y alejada del litoral
Belmopán es una de las capitales más jóvenes de América. Su fundación oficial se concretó el 1 de agosto de 1970, tras una decisión política tomada pocos años antes.
Durante gran parte de la historia del país, la capital fue la Ciudad de Belice, ubicada sobre la costa del Caribe y aún hoy el núcleo urbano más poblado del país. Esa centralidad se quebró en 1961, cuando el huracán Hattie causó daños estructurales masivos.
Luego del desastre, el gobierno resolvió trasladar la capital a una zona interior, menos expuesta a fenómenos climáticos extremos. El nuevo emplazamiento fue elegido por criterios de seguridad y estabilidad territorial.
Una capital de América joven, planificada y alejada del litoral.Las obras comenzaron en 1967 y dieron origen a una ciudad diseñada desde cero, con un trazado funcional y de baja densidad. Ese diseño inicial condicionó su crecimiento posterior y explica su perfil actual.
Rasgos urbanos y climáticos de la capital más deshabitada del continente
Belmopán ocupa un lugar relevante dentro del país. Es la tercera ciudad más poblada de Belice, detrás de la Ciudad de Belice y San Ignacio, lo que refleja la baja concentración urbana a nivel nacional.
La ciudad se encuentra a 76 metros sobre el nivel del mar y a unos 80 kilómetros de la costa, una ubicación pensada para reducir el impacto de huracanes.
Además, su clima es cálido durante todo el año, con temperaturas promedio de entre 18 °C y 32 °C. Registra además cerca de 2.000 milímetros de precipitaciones anuales y ocupa una superficie de 32,78 kilómetros cuadrados.
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