
Alrededor de 20 mil personas participaron este fin de semana de la 41° edición de la festividad en honor a la Virgen de Urkupiña en barrio Villa El Libertador, en la zona sur de la ciudad de Córdoba. La celebración, reconocida como Patrimonio Cultural de la ciudad, es organizada anualmente por la comunidad boliviana con el respaldo del Gobierno provincial y la Municipalidad de Córdoba.
El tradicional festejo congregó a una multitud de devotos, vecinos y agrupaciones folclóricas que recorrieron las calles con trajes típicos, música andina y expresiones de fe católica para agradecer y realizar pedidos por salud, trabajo y protección.
Acompañamiento institucional
El ministro de Vinculación y Gestión Institucional de la Provincia, Miguel Siciliano, asistió en representación del Ejecutivo provincial y fue distinguido con un diploma como “Miembro Honorífico” por parte de la Comisión Organizadora.
“Vengo a traerles el saludo del gobernador Martín Llaryora y el intendente Daniel Passerini, pero también a dar las gracias a esta comunidad por hacernos parte a todos los cordobeses. Mi presencia hoy también es como devoto de la Virgen de Urkupiña”, expresó Siciliano.
Por su parte, Jorge Vargas (integrante de la familia pionera que trajo la imagen desde Bolivia en 1985) y Santos Aurelio Rodríguez, cónsul general de Bolivia en Córdoba, valoraron el apoyo articulado entre la Provincia y el Municipio para la consolidación de este encuentro multicultural.


Ritos, tradición y el recorrido barrial
El cronograma de actividades comenzó el viernes en la parroquia Nuestra Señora del Trabajo con la misa de apertura, el tradicional ritual de cambio de vestuario de la imagen y el posterior “Convite”.
Los actos centrales continuaron el sábado con la misa matutina y la posterior procesión por las calles del barrio, acompañada por la Entrada Folklórica. Durante la jornada, los fieles replicaron ritos ancestrales como la challa y las ofrendas a la Pachamama, combinando el agradecimiento a la tierra con la devoción religiosa.



