
Un megaoperativo policial en Río de Janeiro terminó con al menos ocho muertos, entre ellos un presunto jefe narco y un vecino que había sido tomado como rehén. El procedimiento, realizado en la madrugada, derivó en intensos enfrentamientos armados y una fuerte escalada de violencia en la ciudad.
El despliegue fue encabezado por el Batalhão de Operações Policiais Especiais (BOPE), con más de 150 agentes y vehículos blindados, en el marco de una acción contra el Comando Vermelho. Durante los allanamientos en varias favelas, los efectivos fueron recibidos a tiros, lo que desencadenó enfrentamientos que se extendieron por varias horas.
En medio del operativo, delincuentes irrumpieron en una vivienda y tomaron como rehenes a una pareja. El hombre murió tras recibir un disparo en la cabeza, mientras que la mujer fue rescatada en estado de shock. Además, el hospital Souza Aguiar recibió a varios heridos de bala, incluyendo un policía con lesiones leves.
Tras la intervención, grupos criminales reaccionaron con ataques en distintos puntos de la ciudad: incendiaron colectivos, levantaron barricadas y provocaron cortes de tránsito que afectaron el transporte, escuelas y servicios de salud. Las autoridades mantienen el alerta ante posibles represalias, mientras avanza la investigación.




