
La economista Gisela Veritier consideró que el Gobierno nacional cuenta con herramientas para afrontar una eventual corrida cambiaria vinculada al escenario electoral del próximo año. En declaraciones a Canal C, sostuvo que, pese a las dificultades del contexto internacional, no se espera una turbulencia económica de gran magnitud.
Durante su participación en el programa Córdoba al Mundo, Veritier advirtió que “el año electoral ya empezó” y que se desarrolla en un “contexto internacional muy hostil”. En ese sentido, señaló que los conflictos internacionales y el comportamiento de los mercados financieros representan desafíos para la economía argentina.
Entre los factores de preocupación, mencionó el impacto de la guerra entre Irán y Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, que presiona sobre los precios internacionales del petróleo. “La inflación mundial está en alza”, advirtió. También señaló que la Reserva Federal estadounidense elevó las tasas de interés, generando movimientos de capitales hacia los bonos del Tesoro norteamericano.
Otro de los obstáculos que identificó es el riesgo país, que limita las posibilidades de financiamiento externo. Según explicó, Argentina enfrenta dificultades para acceder a préstamos internacionales, en un escenario donde las tasas superan el 11% anual. Esta situación condiciona las alternativas del Gobierno para conseguir recursos en los mercados internacionales.
Sin embargo, Veritier destacó algunas variables favorables de la economía argentina. “Hoy las variables económicas están controladas, porque hay superávit fiscal, comercial y entran dólares por exportaciones”, afirmó. Además, sostuvo que el encarecimiento del petróleo tiene un efecto negativo sobre la inflación, pero también representa una ventaja para la balanza comercial del país.
En relación con las reservas, destacó el desempeño del Banco Central, que había establecido como objetivo comprar 10.000 millones de dólares durante el año y ya superó los 15.000 millones. También indicó que las reservas brutas alcanzaron los 50.000 millones de dólares. Sobre una eventual corrida cambiaria, estimó que podría ubicarse entre 8.000 y 10.000 millones de dólares y consideró que el Gobierno podría sortearla.
Por último, la economista advirtió sobre las dificultades para reducir la inflación, que todavía “se resiste a descender del dos por ciento”. También señaló las diferencias entre los sectores de la economía: “El sector externo crece al diez por ciento y el interno, decrece al tres por ciento”, una brecha que refleja los desafíos pendientes para consolidar la recuperación económica.
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