
Tras celebrar sus 30 años con una cena íntima, Emilia Mernes presentó su nueva canción, Bodypainting. Sin embargo, luego del estreno, la cantante quedó en el centro de la escena mediática por la letra del tema, que desató un debate respecto al valor de la composición y el contenido de las canciones que marcan el pulso del pop argentino.
Así, en plena promoción de su nuevo lanzamiento, la intérprete habló con sinceridad sobre cómo vive la exposición que acompaña su labor en la escena artística local y reveló si le afectan los cuestionamientos públicos, tanto hacia su música como hacia su persona.
Aunque es una de las artistas femeninas más destacadas del pop argentino actual, Emilia suele quedar en el centro de discusiones por su lírica, a pesar de que muchas de ellas están pensadas para sonar en boliches y celebraciones, en un contexto de diversión y distensión.
Y, al ser consultada sobre esta cuestión, Mernes marcó una diferencia entre el trato que reciben las mujeres y los hombres dentro de la escena musical nacional: “Siento que se nos pega por cualquier cosa”.
“Yo lancé Bodypainting y, obviamente, los fanáticos estaban re contentos. Pero había muchos otros que decían que soy superficial y que siempre hablo de lo mismo“, expresó al analizar el impacto que tuvo el estreno de su nuevo tema.
En ese momento, Emilia expresó su fastidio ante los cuestionamientos que despertó la canción y lanzó, con evidente molestia: “Pero, bueno. Si querés leer algo más profundo, andá a leer un libro. ¿Me entendés? Esta canción es para bailar, divertirse y pasarla bien. Es para disfrutar”.
“No todo tiene que ser tan profundo ni tener un significado. Hay un montón de artistas y música para eso. De todos los colores. Yo los invito a disfrutar. Al que le guste bien y al que no, está todo bien“, sentenció.
Emilia Mernes y su postura frente a las críticas, la exposición pública, y las polémicas
Además, Mernes se refirió a la repercusión de sus apariciones públicas y entrevistas, en medio de una agenda que incluye giras, grabaciones de videoclips y la presentación de nuevos temas.
“Siempre siento que en cualquier momento me pueden sacar de contexto, porque es algo que funciona”, planteó durante su visita a Sería Increíble (OLGA).
Sin embargo, la cantante consideró que la interpretación y descontextualización de sus dichos públicos es un reflejo de “la época” y aseguró que “no se lo toma como algo personal”: “Es algo que hacen con todos y sobre todo, con nosotras. Para mí, un poquito de más“.
Poco después, la artista reconoció que hubo una época en la que la exposición pública le resultaba difícil de sobrellevar. De hecho, contó que la sola idea de tener que afrontar entrevistas para acompañar la promoción de su música le generaba ansiedad y nerviosismo, por lo que llegó a recurrir a medicamentos.

Aun así, la cantante garantizó que el cariño que recibe de sus fanáticos la ayuda a poner en perspectiva las críticas y los cuestionamientos hacia su música, y sus declaraciones públicas: “Uno se da cuenta de esas cosas cuando salís a la calle. Yo salgo a la calle y, a mí, nunca nadie me faltó el respeto”.
“Entendés que todo ese odio es algo de las redes. Por amarillismo, o lo que sea. Después salís al mundo real y no es así. A mí, nunca nadie me dijo nada a la cara. Nunca me pasó en la vida”, aseveró.
Por último, Emilia expresó que, por estos días, encuentra refugio en sus vínculos y afectos genuinos, frente a la vorágine y la exposición que caracterizan al mundo de la música: “Hay que quedarse con lo verdadero, con la gente que te da amor. Eso es lo importante“.
“No hay que tomárselo en serio porque después, te la crees”, concluyó.
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