
Un entrenamiento militar de alto riesgo en Japón tuvo un giro inesperado: no fue el clima ni la complejidad del salto lo que obligó a extremar precauciones, sino la aparición de osos. Tropas estadounidenses y marines enfrentaron una serie de encuentros con estos animales durante ejercicios de paracaidismo en el norte del país, una situación que refleja el crecimiento del problema en distintas regiones japonesas.
Según informó Stars and Stripes, marines de reconocimiento registraron cuatro enfrentamientos con osos durante un entrenamiento reciente. El episodio ocurrió en el área de maniobras de Ojojibara, en la prefectura de Miyagi, antes de que los soldados estadounidenses realizaran su salto el 13 de enero.
El dato lo aportó el teniente coronel Cody Grimm, comandante del 3er Batallón, 509º Regimiento de Infantería Paracaidista de la 11ª División Aerotransportada, con base en Alaska. En diálogo telefónico desde la isla de Hokkaido, Grimm explicó que los marines contaban con spray antiosos y que un equipo respondió con más spray y fuegos artificiales para ahuyentar a los animales.


“Los marines tuvieron cuatro encuentros con osos”, señaló Grimm. El capitán Colin Kennard, vocero de la III Fuerza Expedicionaria de Marines (III MEF), no confirmó esos cruces cuando fue consultado por correo electrónico, aunque el reporte oficial detalló el incidente como parte del despliegue.
Los ejercicios forman parte de una serie de entrenamientos de paracaídas que el batallón estadounidense realiza en Japón este mes. Las tropas saltaron primero en el área de entrenamiento de Narashino, en la prefectura de Chiba, y luego en Ojojibara, ambas ubicadas en la isla principal, Honshu, antes de trasladarse al norte, a Hokkaido.
Para los militares de Alaska, operar en zonas con osos no resulta extraño. Grimm indicó que en su entrenamiento habitual ya trabajan en hábitats con estos animales y que aplican protocolos no letales. “En ambos casos, nos alejamos del oso”, dijo, al remarcar que en Alaska existe un equipo con recursos específicos para retirarlos sin necesidad de abatirlos. También señaló que los osos negros generan menos preocupación que los osos pardos, mucho más grandes y peligrosos.


Aumento de osos en Japón y el riesgo de muerte
El incidente ocurrió en medio de un aumento de encuentros con osos en Japón. Stars and Stripes recordó que la Fuerza Aérea alertó a la comunidad de la Base Aérea de Misawa, en el noreste del país, tras el avistamiento de un oso dentro de la instalación el 10 de enero.
La situación llegó incluso a niveles inéditos: en noviembre, la Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón realizó un despliegue para ayudar a enfrentar la amenaza en el norte del país. La medida respondió a un fuerte incremento de incidentes que dejó 13 muertos y más de 200 heridos en lo que va del año fiscal japonés, que finaliza el 31 de marzo, según el Ministerio de Medio Ambiente.
Los expertos atribuyen el fenómeno a varios factores: expansión de áreas forestales, reducción de fuentes de alimento, caída de población rural y menor cantidad de cazadores. Japón alberga dos especies: el oso negro japonés y el oso pardo de Ussuri, presente solo en Hokkaido y capaz de pesar hasta 400 kilos.
En paralelo, la 11ª División Aerotransportada se entrena con fuerzas japonesas, marines estadounidenses y tropas británicas en Honshu. En Hokkaido, participa del ejercicio anual Viento del Norte, junto al Ejército del Norte de Japón y un pelotón canadiense. El entrenamiento, que cumple 33 años, se enfoca en operaciones de clima frío e incluye esquí, raquetas de nieve y preparación médica.
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