
Un momento de extrema tensión y angustia se vivió durante la noche del miércoles en la localidad de Villa Nueva, en el departamento General San Martín.
Una mujer de 28 años llamó desesperada al servicio de emergencias 911 porque su pequeña hija presentaba severas dificultades para respirar.
Del otro lado de la línea, la operadora de turno tomó rápidamente el control de la dramática situación. La funcionaria policial permaneció en contacto telefónico constante con la madre, brindándole contención psicológica en medio del pánico generalizado.
Con total profesionalismo, la telefonista orientó a la mujer paso a paso sobre las maniobras de primeros auxilios que debía realizarle de urgencia a la pequeña de apenas nueve meses.
Reacción y alivio tras el llamado al 911
Gracias a la precisión de las indicaciones recibidas por teléfono, la bebé reaccionó favorablemente y comenzó a llorar, devolviéndole el alma al cuerpo a toda la familia.
Inmediatamente después de lograr estabilizarla, un grupo de vecinos solidarios trasladó a la madre y a su hija hasta un nosocomio zonal para que la niña recibiera la atención médica correspondiente y quedara en observación.
El emotivo episodio tuvo un cierre especial y profundamente humano cuando la propia operadora del 911 se acercó personalmente al hospital.
La funcionaria decidió ir a conocer a la pequeña y acompañar a la familia tras el final feliz de una noche que podría haber terminado en tragedia.
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