
En mayo de 2026, una cafetería en Estocolmo, Suecia, se convirtió en el escenario de un experimento tecnológico que arrojó resultados decepcionantes para sus desarrolladores.
La startup Andon Labs, con sede en San Francisco, implementó un sistema de inteligencia artificial para dirigir el establecimiento, pero la gestión derivó en pérdidas económicas y problemas operativos básicos.

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El agente automatizado, bautizado como “Mona”, fue diseñado para tomar decisiones con mínima intervención humana, asumiendo roles de liderazgo que habitualmente corresponden a un encargado de local.
A pesar de contar con la tecnología de Google Gemini, el sistema demostró una marcada ineficacia para administrar los recursos del comercio.
La gestión de Andon Labs en Estocolmo
Mona operaba como una “IA agéntica”, un tipo de sistema capaz de ejecutar tareas de manera autónoma y coordinar equipos de trabajo. Entre sus funciones principales se encontraba la comunicación interna con los empleados del bar y la adquisición de suministros necesarios para el funcionamiento diario.

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Para realizar su labor, la inteligencia artificial utilizaba una plataforma de mensajería interna a través de la cual enviaba instrucciones a los trabajadores.
Sin embargo, la supervisión de las tareas cotidianas se vio opacada por una administración financiera que los reportes internacionales calificaron de ineficiente.
Desajustes en el presupuesto y compras insólitas
El local contaba con un presupuesto de más de 21.000 dólares, una suma que estaba proyectada para cubrir los gastos operativos durante varios meses. No obstante, el agente de IA malgastó la totalidad de estos fondos en tan solo unas pocas semanas, realizando pedidos desproporcionados de artículos secundarios.
Según detallaron medios especializados como Gizmodo y Associated Press, Mona encargó 6.000 servilletas y unos 3.000 guantes de goma, cantidades que excedían por completo las necesidades reales del bar.
Estas decisiones de compra generaron un stock innecesario mientras los fondos del establecimiento se agotaban rápidamente.
El insólito pedido de tomates y la falta de pan
Uno de los puntos más críticos de la gestión fue la obsesión del sistema por adquirir tomates, a pesar de que este ingrediente no formaba parte de ninguna de las recetas del menú. Esta conducta evidenció una desconexión entre la lógica de compra de la IA y la oferta gastronómica real del comercio.

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A la par de estas compras innecesarias, la inteligencia artificial cometió errores por omisión que afectaron directamente el servicio a los clientes. El error más notable fue olvidar el pedido de pan, el insumo fundamental para la especialidad del bar: los sándwiches.
El fracaso de esta experiencia en Suecia contrasta con las proyecciones que líderes del sector tecnológico realizaron en años anteriores. En 2024, Sam Altman, CEO de OpenAI, había manifestado una visión optimista sobre la integración de estos agentes en el mercado laboral.
En aquella oportunidad, Altman señaló: “Creemos que, en el 2025, veremos a los primeros agentes de IA incorporarse al mercado laboral y cambiar sustancialmente la productividad de las empresas”.
Sin embargo, el caso de la cafetería de Estocolmo sugiere que, en pleno 2026, la implementación total de estas tecnologías en puestos de gestión operativa aún enfrenta desafíos significativos.
La ineficacia demostrada por Mona pone en duda la capacidad actual de los modelos agénticos para resolver problemas logísticos complejos en tiempo real.
El futuro de los agentes de IA en el comercio
A pesar de estos tropiezos, el uso de inteligencia artificial continúa expandiéndose en otras áreas de la economía global. Por ejemplo, se reporta que firmas como Airbnb ya utilizan IA para generar el 60% de su programación, lo que marca una diferencia entre las tareas digitales y la gestión de insumos físicos.

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La experiencia fallida en el bar sueco deja una lección sobre la necesidad de supervisión humana en sectores donde el sentido común y la gestión de inventario físico son vitales. Por el momento, la figura del encargado tradicional parece seguir siendo indispensable frente a los errores de cálculo de la tecnología actual.
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fuente: inteligencia artificial fracasó como encargada de un bar: malgastó el presupuesto y …”> GOOGLE NEWS



